EL ALMA, EL CIELO Y EL INFIERNO Primera Parte

¿QUÉ ES LO QUE ENSEÑA REALMENTE LA BIBLIA?

INTRODUCCIÓN

La mayoría de las religiones y organizaciones eclesiásticas, incluidas casi todas las iglesias cristianas, enseñan que, al morir, las personas buenas van a cierta forma de paraíso celestial.

Por lo general, el cielo se considera un lugar de inimaginable felicidad, el paraíso supremo. Se cree y se enseña que todos los que van allí vivirán gozosamente para siempre.

Una eternidad . . . ¿haciendo qué?EL ALM 11 Nov. 24 14.03

Si vamos a pasar la eternidad allí, es de esperar que Dios nos diga en la Biblia qué es lo que vamos a hacer. ¿Estaremos todo el tiempo tocando arpa o simplemente contemplando a Dios? Estos son conceptos populares del cielo, pero la gente no se imagina haciendo esto por toda la eternidad. Al fin y al cabo, ¡la eternidad es mucho tiempo!

Quizá debiéramos preguntarnos si estas ideas tan generalizadas provienen de la Palabra de Dios.

Hay una razón muy importante que nos explica por qué cuando buscamos en la Biblia lo que van a estar haciendo eternamente en el cielo los “salvos” —aquellos que sean librados de alguna forma de castigo eterno— no encontramos respuestas.

La explicación es sencilla: La Biblia no dice en  ninguna parte que la recompensa de los justos es ir al cielo. Como veremos más adelante, la Biblia nos revela que Dios tiene en mente algo distinto, algo diferente y muchísimo mejor que los conceptos que tienen la mayoría de las personas acerca del cielo.

Preguntas inquietantes acerca del infierno

Pero el cielo no es el único problema que tenemos que afrontar cuando consideramos los conceptos populares acerca de la vida después de la muerte.

La Biblia nos dice que Dios “ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia” (Hechos 17:31).

En esa época, aquellos que se hayan arrepentido y se hayan sometido a Jesucristo como su Señor y Salvador recibirán la vida eterna. Pero ¿qué sucederá con los injustos, aquellos que no den la medida? ¿Adónde irán a parar?

Muchos de los que profesan el cristianismo creen que los impíos se estarán quemando eternamente en las llamas del infierno. Dicen que estas son      enseñanzas que se encuentran en la Biblia.

Pero conviene hacernos una pregunta muy importante: ¿Podría un Dios misericordioso someter a los seres humanos a un dolor y tormento inenarrables durante millones de años, por toda la eternidad? ¿Podría el Creador del universo ser tan insensible y desalmado? Aunque “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23), el Dios de amor, justicia y misericordia no desea que ninguno, ni siquiera el impío más incorregible, sufra una agonía eterna.

 “No hay otro nombre . . .”  

Hay también otro aspecto de este tema que les preocupa a muchos. Uno de los hechos Fundamentales de la Palabra de Dios es el Siguiente: “En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

¿Qué sucederá, entonces, con aquellos desventurados que nunca han oído el nombre de Jesús? ¿Serán lanzados al fuego junto con aquellos que odian y rechazan a Dios?

La verdad es que son muchos millones los que nunca han tenido la oportunidad de aprender acerca de Jesucristo o de arrepentirse de sus pecados.

Para gran número de ellos, esto se debe Simplemente al lugar en donde viven.

Muchos otros que vivieron en otras épocas tampoco tuvieron la oportunidad debido precisamente al tiempo en que vivieron. ¿Sería justo que Dios los sometiera al mismo castigo que les va a dar a aquellos que lo rechazan y se      convierten en sus enemigos?

Cuando examinamos sus últimas consecuencias, las respuestas tradicionales tienen unas implicaciones muy graves acerca del carácter, la naturaleza y el juicio del ser que los cristianos afirman adorar. Necesitamos afrontar estas preguntas de una manera directa y honrada. ¿No es hora de que      examinemos la verdad bíblica acerca del cielo y el infierno?

Acompáñenos en un viaje por las páginas de la historia y de la Biblia. ¡Es muy posible que encuentre respuestas que le sorprendan!

LOS HERMANOS DE JESUS

EVANGELIO SEGUN SAN MATEO CAPITULO 12.52-58

52 Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

53 Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí.

54 Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros?

55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?

56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?

57 Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.

58 Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.