DESCUBRIENDO Y ROMPIENDO MALDICIONES

Génesis 9:20-23  Entonces Noé comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña. Y bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda. Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre; y sus rostros estaban vueltos, y no vieron la desnudez de su padre.

    Reflexionemos en esto. Noé se embriago en un acto de rebeldía, por lo tanto es un pecado; su hijo Cam descubrió su desnudez, pero además lo reveló a sus hermanos, al hacer esto no honró a su Padre.

La enseñanza es esta: si somos testigos de las debilidades o evidencias de alguno, no debemos comunicarlo a otros, porque como consecuencia nos acarrearemos maldición.

Maldición es: aborrecer, detestar, vituperar, condenar a una persona o cosa. Es atar a alguien con palabras o blasfemia. Una maldición es una fuerza demoniaca puesta sobre una persona o una familia a través de palabras o por voluntad o accidente de alguien.

HAY CINCO TIPOS DE MALDICIÓN.

  • Maldiciones Justas.
  • Maldiciones Impuestas
  • Maldiciones Bíblicas
  • Auto-Maldiciones
  • Maldiciones Heredadas.

 A.- Maldiciones Justas: Son las originadas por rebeldía contra Dios y que pueden extenderse hasta la cuarta o décima generación. Son resultado de los pecados cometidos al romper el pacto con Dios. Éxodo 20:3-6 (Aborrecer)

B.- Maldiciones Impuestas: Originadas en el hombre como resultado de palabras habladas por alguna persona con odio o enojo hacia otra. Ejemplo: Cuando se le dice a un hijo “eres un condenado”, “tú no sirves para nada”, etc. No se mide el poder de la palabra, ni la intención con la que se dice. Proverbios 18:21

Deuteronomio 30:19 Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia

La vida está relacionada a la bendición y la muerte está relacionada a la maldición.

C.- Maldiciones Bíblicas: La oposición a la autoridad o descubrir su pecado o falta hacia otros. Tanto a las autoridades como a los padres se les debe de honrar y respetar.

D.- Auto-maldiciones: Rebeca la madre de Jacob cuando quiso obtener la bendición para su hijo menor, aunque Dios ya lo había escogido, ella actuó por sí misma al engañar a Isaac para lograrlo. Génesis 27.6-13.

El decir “yo nunca me casaré porque mi hermana nunca se casó”, “esta enfermedad me va a matar”, o cosas similares sirve únicamente para auto maldecirse.

E.- Maldiciones Heredadas: alguna enfermedad puede manifestarse en varias generaciones de la familia por asunto de raza. Divorcios, esterilidad, cáncer, locura, alcoholismo, madres solteras, diabetes etc. Los canales utilizados son los cromosomas, los genes y la sangre.

 

SÍNTOMAS MÁS COMUNES DE LAS MALDICIONES.

  •             Tormentos nocturnos
  •              Pesadillas
  •              Depresión continua
  •              Fatiga inexplicable
  •              Alcoholismo
  •              Accidentes
  •              Confusiones frecuentes
  •              Pensamientos suicidas
  •              Pobreza o bancarrota continua.

 

CAUSA Y EFECTO DE LAS MALDICIONES

    Toda maldición es producida por alguna causa; Proverbios 26:2 dice: “Como el gorrión en su vagar y la golondrina en su vuelo así la maldición no viene sin causa”.

La principal causa de recibir maldición es la rebelión.

 

COMO ROMPER MALDICIONES EN MÍ, EN MI FAMILIA Y EN OTRA PERSONA.

1.- Reconocer el pecado.

2.- Arrepentirse de dejar llegar la maldición.

3.- Tomar autoridad en el nombre de Jesús y aplicar la sangre de Cristo para romperla.

4.- Romper con toda atadura.

5.- Sacar y destruir todo objeto que te ate al pasado y que sea un motivo de maldición

6.- Romper y renunciar a cada maldición generacional del linaje del padre y la madre.

En Cristo somos un nuevo linaje, un nuevo árbol genealógico por medio del madero de la cruz, donde toda iniquidad de los padres fue clavada y redimida. “No trabajarán en vano, ni darán a luz para desgracia, porque son la simiente de los benditos del SEÑOR, ellos, y sus vástagos con ellos” Isaías 65:23.

“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: MALDITO TODO EL QUE CUELGA DE UN MADERO),  a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe” Gálatas 6:13-14.