TOMANDO NUESTRA RESPONSABILIDAD

Marcos 8:33-38 Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro: « ¡Aléjate de mí, Satanás! —dijo —. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios». Entonces llamó a la multitud para que se uniera a los discípulos, y dijo: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme. Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás; pero, si entregas tu vida por mi causa y por causa de la Buena Noticia, la salvarás. ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma? ¿Hay algo que valga más que tu alma? Si alguien se avergüenza de mí y de mi mensaje en estos días de adulterio y de pecado, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en la gloria de su Padre con sus santos ángeles».

Vivimos esta vida sin detenernos a pensar en la eternidad. Somos enseñados desde niños a prepararnos para una vida material, física, social y profesional. Somos enviados a la escuela para estudiar y prepararnos para la vida profesional y laboral, papá y mamá (o algún otro miembro de la familia) nos repiten constantemente un sinnúmero de consejos prácticos para desempeñarnos en esta vida de una forma socialmente aceptable.  Pero olvidamos que, esta vida es efímera (Sal 103:15), y tal vez nos mereceríamos la reprensión que Jesús hace en el pasaje antes citado.

  • No nos preparamos nosotros y menos a nuestros hijos para poder presentarnos cara a cara con el Señor sin tener algún tipo de vergüenza por continuar siendo pecadores, el Señor dijo que quería todo de nosotros (Lucas 10:27; jólos.- todo, completo en extensión, cantidad, tiempo o grado, entero.
  • Y si en nuestro entorno no pensemos en la vida zoe de nuestra familia, menos nos ocupamos de los que nos rodean, olvidamos lo que el Señor desea con respecto a la humanidad (2ª Pedro 3:9), además de dar una orden directa a aquellos que creerían en un futuro en Él (Lucas 24:47), (Mateo 28:19).
  • Seguimos viviendo de forma egoísta (jeautú.- (propia) cuenta, (propia) opinión, suyo).
  • Y lo que queremos destacar en este pregón: No tomamos nuestra responsabilidad (Cruz).
  • Valoramos más todo lo material, que lo espiritual y eterno (psujé.- abstractamente o concretamente (el principio sensitivo de la persona, ser, vida, muerte, alma, ánimo, corazón).
  • Jamás queremos ver las cosas desde el punto de vista de Dios, aún aseguramos que nuestro punto de vista está bien (Isaías 64:10).
  • No queremos sacrificar nuestra vida ni un poco, queremos los beneficios pero no las responsabilidades.

sin-rumbo-1024x693¿Por qué no hacemos lo que Dios quiere?

Porque involucra tiempo (que no queremos ceder), esfuerzo (que no queremos hacer), ser responsables de alguien más (que al no ser de nuestra familia difícilmente lo voltearíamos a ver).

  • ¿Que Dios no se ocupó de que alguien nos predicara a nosotros?
  • ¿No sacrificó a su propio hijo para que tuviéramos la posibilidad de ser parte de su familia divina?
  • ¿no ha cumplido su parte del pacto hasta hoy guardándonos, proveyéndonos, sanándonos, aún desde esta vida?
  • ¿No somos propiedad suya? ¿No acaso pagó con su propia sangre?

Permíteme para finalizar concientizarte de algo.

Si el mundo, nuestro país, colonia, vecindario etc., están en la condición espiritual que están es más por lo que los cristianos hemos dejado de hacer que por cualquier otra causa.

ESTEMOS CONCIENTES O NO, ES NUESTRA RESPONSABILIDAD.

Si nos seguimos ocupando egoístamente sólo de nosotros y no nos condolemos de la humanidad que Dios ama, pregúntate si estás tú cumpliendo con la parte del pacto que hiciste con Dios.

Dejemos ya de ser una guarida de emociones y necesidades que saciar, un día estaremos delante del Señor y nos preguntará ¿que hicimos con la salvación y la eternidad que Él nos dio?

Somos los obreros de la última hora, ¿Estamos trabajando para ser dignos del galardón que se nos pretende otorgar? Piénsalo, medítalo iglesia.

 

Anuncios

Blog de WordPress.com.

Subir ↑