RESUÉLVENOS LOS PROBLEMAS… ¡PERO SALVA A NUESTROS CERDOS! — EL SITIO DE Massada adulam

Cierta vez, cuando Jesús fue a la región de Gadara, un par de hombres poseídos por demonios le salieron al encuentro. Él echo fuera de ellos los demonios y los arrojó a un hato de cerdos. Los cerdos se precipitaron al mar y murieron ahogados (Mateo 8:28-34). Hasta que llegó Jesús, había un problema real […]

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LA BABILONIZACIÓN DE LA JUVENTUD (Daniel 1:3-5, 10)

LA BABILONIZACIÓN DE LA JUVENTUD Daniel 1:3-5,10

Llama la atención y preocupa ver como cada vez más los jóvenes tomando la forma del mundo y siendo atrapados por el paganismo babilónico. En el primer capítulo del libro de Daniel encontramos, si no los detalles, por lo menos las pautas del proceso que el enemigo utiliza para babilonizar al joven cristiano, veamos:

EL CUERPO Y EL ROSTRO IDEAL

“Muchachos en quienes no hubiese tacha alguna (no hubiera defecto alguno), y de buen parecer (Daniel 1:4).

Los primeros requisitos para la selección de los jóvenes judíos fueron físicos, “no hubiera defecto alguno” y “de buen parecer”. Esto se refiere al cuidado desmedido del rostro y de la forma del cuerpo. En nuestros días, dicha situación no es extraña, pues estos aspectos cada vez van tomando mayor influencia entre los jóvenes, y no tan jóvenes, y se les ve con mayor afán y preocupación del aspecto físico que de su situación espiritual.

jovenes1Ante este tipo de situaciones Pablo aconseja al joven Timoteo: “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; más la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesas de esta vida presente, y de la venidera.” (1a Timoteo 4:8).

La literatura y el lenguaje

“(…) Que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos” (Daniel 1:4).

Esto se refiere al creciente descuido que cometen los padres de familia del aspecto espiritual de sus hijos con tal de darles la preparación secular que consideran adecuada.

Este error, por ejemplo, lo vemos cuando los padres de familia, por buscar la mejor preparación civil de sus hijos, los inscriben en instituciones que profesan creencias religiosas no bíblicas o anti bíblicas.

no decimos que la preparación laica no es importante, sino que decimos que, no se debe descuidar la preparación y/o edificación espiritual de los hijos. También llama la atención el crecimiento de literatura con contenido ocultista, hechicería, esotérico, sensual etc., que está enfocado a los adolescentes y jóvenes.

A esta situación hay que añadir la falta de lectura y conocimiento bíblico de los jóvenes.

Las doctrinas babilónicas, los falsos movimientos espirituales y el proceso de asimilación.

“Y les señaló el rey ración para cada día de la ración de la comida del rey, y del vino que él bebía: que los criase tres años, para que al fin de ellos es tuviesen delante del rey” (Daniel 1:5).

La comida del rey se refiere das aquellas doctrinas que están diseñadas para sustentar espiritualmente a la juventud, pero que se apartan o son contrarias al fundamento bíblico porque proceden de Babilonia. Por ejemplo, en nuestros días es bastante fácil encontrar a jóvenes cristianos que, las tareas de ayuda social que dichas doctrinas promueven. Otro ejemplo es la doctrina de la “nueva era” que dice que “Dios es amor incondicional”, por lo que, los jóvenes y las demás personas pueden vivir como se les dé  la gana, porque como “Dios es amor incondicional”, por lo que, los acepta tal como son; pero dicha doctrina solo conduce al libertinaje y al desenfreno del pecado.

La bebida del rey, se refiere a los movimientos en los que los espíritus que se manifiestan no son de Dios. No necesariamente es espiritismo, aunque tampoco se excluyen; sino que pueden ser movimientos musicales en donde fácilmente se manifiestan espíritus que no son de Dios. En este sentido podemos mencionar a los grupos musicales ecuménicos (doctrina religiosa que dice que Dios es el mismo no importando la fe o la religión, llámese Buda, Alá, etc.) que llenan auditorios con miles de jóvenes que cuando se presentan, pero que, si promueven el ecumenismo, en sus presentaciones se manifestarán espíritus que no son de Dios.

Los tres años, se refieren a que el enemigo se toma el tiempo necesario para babilonizar a los jóvenes cristianos. La Babilonización no es un proceso de la noche a la mañana, sino que es un proceso que requiere de tiempo, en que el enemigo se encarga de supervisar que todo vaya como él ha planificado.

El cambio de identidad

“Y fueron entre ellos, de los hijos de Judá, a Daniel, Ananías; Misael y Azarías: A los cuales el príncipe de los eunucos puso nombres: y puso a Daniel, Beltsasar; y a Ananías, Sadrac; y a Misael, Mesac; y a Azarías, Abednego” (Daniel 1:6-7).

oracion

La identidad es el conjunto de rasgos  propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás. También es la conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás. es decir que el proceso de Babilonización culmina con el cambio de identidad del joven, aunque al finalizar el proceso ya no sea joven sino que haya llegado a la edad adulta.

En el libro de Jueces leemos la triste noticia de aquella generación de israelitas que nació al otro lado del Jordán, pero no conocía a Jehová, lo que nos deja ver el resultado en quienes son babilonizados o el resultado que se tendrá en sus siguientes generaciones.

El cambio de nombre nos habla del cambio de identidad.

El “entretenimiento cristiano”

“(…) Pues luego que él habrá visto vuestros rostros más tristes que los de los muchachos que son semejantes a nosotros (…)” (Daniel 1:10).

El príncipe de los eunucos no quería que el rostro de Daniel y sus amigos estuviera “más triste” que el de los demás. Esto se refiere a que otro elemento que el enemigo utiliza en el proceso de Babilonización es el “entretenimiento cristiano” para que los jóvenes no permanezcan tristes, ni aburridos, sino “motivados”. Esta es la razón por la cuál, cada vez más los programas están dirigidos a la juventud, incluyendo la organización de muchas iglesias. Estos programas están dirigidos a mantener animados, ocupados y eufóricos a los muchachos, a veces sin tomar en cuenta la “Santidad” o  “El conocimiento Bíblico” para poder comunicarlo, en cambio, transmiten emoción más no entrega al Señor ni a la vida a la que debemos de tener con respecto de Él.

 

 

 

 

 

 

RESUÉLVENOS LOS PROBLEMAS… ¡PERO SALVA A NUESTROS CERDOS!

Cierta vez, cuando Jesús fue a la región de Gadara, un par de hombres poseídos por demonios le salieron al encuentro. Él echo fuera de ellos los demonios y los arrojó a un hato de cerdos. Los cerdos se precipitaron al mar y murieron ahogados (Mateo 8:28-34). Hasta que llegó Jesús, había un problema real en esa comunidad. Cada vez que alguien iba cerca del cementerio, los hombres poseídos salían, salvajes y desnudos, y lo atacaban. Pero la gente no se sintió feliz cuando sus cerdos se ahogaron, aunque con ellos también habían desaparecido los demonios. Querían librarse de los hombres poseídos, pero no querían perder sus cerdos.

endemoniado gadarenoEstas personas me recuerdan a los que quieren que Dios resuelva sus problemas sin que a ellos les cueste nada. Quieren todas las soluciones, pero que sean gratis.

Hay algunas observaciones acerca de este incidente que son evidentes, veamos:

  • La gente misma no estaba dispuesta a pagar el precio necesario para que fuera solucionado su problema. Creo que esa es la lección más obvia. Ellos querían deshacerse de los poseídos, pero también querían salvar sus cerdos.
  •  También es interesante para mí que los hombres que estaban poseídos no habían querido dejar esa región. Querían quedarse allí mismo. Obviamente, sabían que era un buen lugar; habían encontrado presas fáciles en esa área.

Nosotros no queremos ser confrontados con cambios o problemas. Aun cuando Dios mismo los trae a nuestras vidas, queremos escapar de ellos. Deseamos se liberados sin que eso nos perturbe. Queremos los beneficios sin pagar la cuenta.

Queremos éxito sin sacrificio. Pero las cosas no son así. No podemos darnos el lujo de dejarnos llevar a un estilo de vida que coloca al reposo por encima de los resultados. Debemos recibir los cambios que el Espíritu Santo nos presenta y aceptarlos según sus condiciones y no según las nuestras. Y depende de nosotros marcar el paso para quienes nos siguen, cualquiera sea el costo.

¿Qué precio debemos pagar, realmente, para tener credibilidad, poder y autoridad?

Para ser exitoso, usted deberá experimentar muchas incomodidades. Vivimos en una cultura que adora la comodidad. Durante este siglo hemos visto la más grande derrota de la incomodidad de toda la historia de la raza humana. Hemos aprendido a controlar nuestro ambiente con calefacción central y aire acondicionado. Hemos reducido los esfuerzos con máquinas y computadoras. Hemos aprendido a controlar el dolor, la depresión y el estrés. Hasta fabricamos antídotos electrónicos para el aburrimiento, como la televisión y los videojuegos. La mayor parte de estas cosas son para bien, pero lamentablemente nos han creado la impresión de que el propósito de la vida es lograr un estado de nirvana, una total ausencia de lucha o tensión. El énfasis está en consumir, no en producir; en el goce a corto plazo, más que en la satisfacción a largo plazo. Buscamos la gratificación inmediata de nuestros deseos, sin esfuerzos.

Pero la vida no es así; al menos, no para muchos, y no por mucho tiempo. La gran meta de convertirse en lo que uno es capaz de llegar a ser puede lograrse únicamente si estamos dispuestos a pagar el precio, y el precio siempre implica sacrificio, incomodidad, cosas desagradables e incluso dolorosas.

LA CULTURA DE LA GRATIFICACIÓN

Queremos jugar, no deseamos tener responsabilidades. Queremos el puesto y el sueldo, pero no deseamos trabajar.

Veamos la vida del apóstol Pablo, uno de los más grandes líderes del primer siglo. Él entendió, quizá mejor que nadie de su época, lo que es pagar el precio de resolver nuestros problemas. En 2ª Corintios 11:23-29 Pablo describe el precio que pagó por ser apóstol, el costo de su éxito como líder. Hay tres cosas que deseo destacar, mientras estudiamos la relación entre el éxito y la incomodidad.

  • Pablo nos diría que nunca busquemos la comodidad. Cuando vemos todas las aflicciones que debió pasar; podemos ver que él nunca consideró que tenía derecho a reclamar comodidades. Cuando escribió acerca de las veces que fue golpeado, que naufragó y que fue abandonado, no pedía compasión. Simplemente describía las experiencias reales que había vivido. Él comprendía que si la comodidad es nuestra mayor aspiración, nos perderemos las riquezas del reino de Dios.

La mayoría de nosotros por el contrario narramos nuestras desgracias buscando la compasión de los demás. Una persona no puede comprometerse con la comodidad y al mismo tiempo comprometerse con Cristo.

  •  Nunca nos permitamos tener un plan alternativo. Cuando digo esto, no me refiero al aspecto administrativo. Las personas que son sabias reconocen que algo puede salir mal, y deben cubrirse con planes alternativos; pero esto no es una lección sobre administración. Esto es una lección sobre cómo pagar el precio. No hay plan alternativo en lo que respecta al compromiso: o estamos comprometidos, o no lo estamos. Deshágase de las señales de “salida” en su vida. Mientras haya un camino de salida, un escape para casos de incendio, nos sentiremos tentados a utilizarlo en lugar de pagar el precio. No es necesario sobrevivir.

Pablo no necesitó sobrevivir; estaba comprometido más allá del nivel de desear sobrevivir. No tenía planes alternativos que le permitieran escapar.

  • Nunca caigamos en una mentalidad de “mantenimiento”. En ninguna parte encontramos que Pablo estuviera satisfecho con sólo “mantener” el trabajo realizado. Él nunca se conformó con lo bueno, cuando podía trabajar por lo mejor. Continuó esforzándose, sin dejar que sus colaboradores hicieran el trabajo que le correspondía a él. Lo que quiero decir es que Pablo no tenía una mentalidad de “mantenimiento”; su meta no era simplemente que las cosas continuaran como estaban.

Estaba dispuesto a hacer olas y a no caerles simpático a algunos, aunque eso le costara incomodidades. No se contente con “continuar” cuando lo que necesita hacer es esforzarse para avanzar.

La insatisfacción es una herramienta que Dios puede utilizar para motivarnos a lograr cosas mayores.

 

FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS

Jesucristo reinará en toda la tierra.

El plan divino de salvación tiene que ver con restauración, y la Fiesta de los Tabernáculos representa el tiempo en que esto se realizará a escala mundial.

En su primer sermón después de haber recibido el Espíritu Santo en el Día de Pentecostés, el apóstol Pedro resumió la exhortación que Dios hace a la humanidad (Hechos 3:19-21).

¿Qué son estos “tiempos de refrigerio” y “tiempos de la restauración de todas las cosas” de que Pedro habló?

La restauración empezará con el retorno de Jesucristo y el encadenamiento de Satanás. Cuando se cumplan estas cosas, que están simbolizadas en la Fiesta de las Trompetas y el Día de Expiación, entonces estará formada la base para que toda la creación sea restaurada en paz y armonía con Dios.

La Fiesta de los Tabernáculos (Levítico 23:27, 34) representa los mil años del reinado de Jesucristo a partir de su retorno a la tierra (Apocalipsis 20:4). A este período con frecuencia se le llama el Milenio.

Esta fiesta simboliza la gran cosecha de la humanidad cuando todos conocerán los caminos de Dios y el hombre por fin podrá gozar de la relación que Dios siempre quiso tener con él (Isaías 11:9-10). Ese maravilloso tiempo de paz también está representado por el descanso del sábado, el día de reposo semanal (Hebreos 4:1-11).

Pablo sabía que Jesucristo repararía esa ruptura causada por la desobediencia del hombre: “Por cuanto la muerte entró por un hombre [Adán], también por un hombre [Cristo] la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15:21-22).

Isaías predijo la restauración del mundo

Jesús hizo referencia al entendimiento especial que se le había dado a este profeta: “Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él” (Juan 12:41). Este siervo de Dios no sólo profetizó acerca del ministerio terrenal de Jesús, sino que también escribió acerca de su retorno, cuando vendrá con poder y gran gloria (Isaías 66:15-16).

Un mundo de paz y prosperidad

En ese tiempo toda la creación estará en armonía con Dios y habrá paz universal. El rey David dijo: “Mucha paz tienen los que aman tu ley” (Salmos119:165). ¡Imaginémonos cómo será el mundo cuando todos conozcan y vivan conforme a la ley de Dios! Pero el conocimiento, por sí solo, no es lo que producirá esta asombrosa transformación. Tendrá que operarse un cambio espiritual en toda la gente. Dios nos explica cómo sucederá: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” (Ezequiel 36:26-27).

No habrá robos ni existirá la falta de respeto hacia las personas o hacia sus propiedades. Debido a que finalmente el mundo estará en paz, las naciones “volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:4; Miqueas 4:3).

Los efectos del pecado desaparecerán

Dios sanará las enfermedades y otros males físicos. La profecía de Isaías nos habla del tiempo en que “los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo. . .” (Isaías 35:5-6).

En ese tiempo empezarán a desaparecer las consecuencias o efectos acumulados del pecado, fruto de todas las generaciones en que el hombre ha seguido los caminos de Satanás.

El mismo tema de la abundancia en las cosechas continúa en el cumplimiento futuro de esta fiesta. Por medio de Isaías, Dios también hizo saber que los desiertos serán transformados en tierras fértiles, “porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas” (Isaías 35:6-7).

El significado de los tabernáculos

El nombre de la Fiesta de los Tabernáculos proviene del mandamiento que Dios le dio al antiguo Israel de que construyeran habitaciones temporales —tabernáculos o cabañas— donde habían de vivir La Fiesta de los Tabernáculos: Jesucristo reinará en toda la tierra durante esta festividad. Los israelitas salían de sus casas y construían moradas temporales (en hebreo succah, que significa “choza construida de ramas”) en las que vivían mientras se regocijaban ante Dios. Esto les recordaba que cuando fueron liberados de la esclavitud en Egipto Dios les hizo vivir en tabernáculos (Levítico 23:34, 41-43).

La Biblia hace hincapié en que, como en el caso de los tabernáculos o moradas temporales, nuestra vida es transitoria. El apóstol Pablo trata este tema en 2 Corintios 5:1-2: “Sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial”.

Esta fiesta nos recuerda que, a pesar de todas las posesiones materiales que podamos tener, aún somos mortales y no podemos heredar la vida eterna sin ser transformados de carne a espíritu (1 Corintios 15:50-54).

El papel de los santos resucitados

Tal como se representa en la Fiesta de los Tabernáculos, durante el Milenio los habitantes del mundo entero serán juzgados (Isaías 2:4; 51:4-5). Ese período de juicio será un tiempo en que todos tendrán oportunidad de recibir la salvación. Con este propósito Dios ha apartado mil años durante los cuales los santos resucitados —las primicias de la cosecha de Dios— reinarán con Cristo en la tierra como reyes y sacerdotes de manera que muchos otros puedan entrar en el Reino de Dios (Apocalipsis 5:10; 20:6). El propósito de Dios es “llevar muchos hijos a la gloria” (Hebreos 2:10).

Jesús prometió: “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones” (Apocalipsis 2:26). La gente que resucite al retorno de Cristo tendrá la singular oportunidad de trabajar con él para ayudar a las naciones a cultivar una estrecha relación con Dios.

La base de esta relación es la instrucción sobre la ley de Dios y la celebración de estas mismas fiestas santas: “Todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, al Eterno de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos” (Zacarías 14:16).

Muchos estarán colaborando con Jesucristo en este programa mundial de educación para ayudar a otros a entender los caminos de Dios.

El llamamiento para enseñar a otros a fin de que puedan entender los caminos de Dios y reconciliarse con él es una oportunidad maravillosa. Cada uno de los que sirvan en este aspecto será llamado “reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar” (Isaías 58:12).

Actualmente, Dios está llamando a unas cuantas personas para que salgan del mundo y sean su pueblo escogido, santificado y redimido (2 Corintios 6:16-7:1). Estas personas deben llevar una vida ejemplar, ya que Dios las está preparando para servir durante el Milenio y aun después, (1 Pedro 2:11-12).

Un conflicto final

A pesar de que Dios desea que “todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4), nunca obliga a nadie a que lo obedezca. Cada persona está en libertad de elegir lo que hace: aceptar o rechazar el camino de vida de Dios. Al final de los mil años Dios permitirá que Satanás ponga a prueba la condición espiritual de la gente (Apocalipsis 20:7-10).

Esta trágica rebelión final en contra de Dios será aplastada, y él destruirá en el fuego a los que hayan seguido a Satanás. La engañosa, perniciosa y destructiva influencia de Satanás sobre la humanidad finalmente terminará para siempre.

Entonces todo estará listo para los acontecimientos representados en otra de las fiestas de Dios. Hasta aquí hemos visto que a todos los que estén vivos al retorno de Jesucristo, así como a todos sus descendientes durante el Milenio, se les brindará una maravillosa oportunidad para recibir la salvación. Pero ¿qué de los miles de millones de personas de todas las generaciones pasadas que vivieron y murieron sin  entender —o siquiera oír— la verdad de Dios? Y ¿qué de los que mueran —sin haberse arrepentido— durante los terribles acontecimientos previos al retorno de Jesucristo? ¿Cómo y cuándo les ofrecerá Dios la salvación?

LOS DOS ASPECTOS DE LA MUERTE DE CRISTO

Génesis 2:21-23

  • Dios produjo la iglesia por la muerte de Cristo.
  • En cuanto a la muerte de Cristo menciona el relato la palabra sueño profundo. Si hubiese mencionado la palabra muerte, entonces el pecado estaría relacionado, ya que el versículo 17 afirma que el pecado y la muerte están relacionados.
  • El sueño de Adán representa el aspecto de la muerte de Cristo que no está relacionado con la Redención.
  • Éste aspecto no está relacionado con la Redención sino con la Liberación de sí mismo. (Era necesario ser despojado del cuerpo físico para ser aceptado espiritualmente en todos nosotros).
  • A través de esta liberación es creada la iglesia.

LA REDENCIÓN Y EL HECHO DE RECIBIR VIDA SON DOS COSAS DISTINTAS

El sueño de Adán no se produjo con miras a la Redención de Eva, se produjo con miras de que una de sus costillas fuera sacada para la creación de Eva.

Cuando Cristo murió, al igual que en el sueño profundo de Adán, algo ocurrió con su costado (Juan 19:31-37).

Su costado fue traspasado para la Redención, porque esto sucedió después de su muerte.

La obra de Cristo no incluía sólo el derramamiento de su sangre para redimir los pecados, sino también el agua que fluyó de su costado, lo cual tipifica la impartición de su vida en nosotros.

ESTE ASPECTO NO TIENE QUE VER CON EL PECADO NI CON LA REDENCIÓN.

  • La sangre acaba con los pecados.
  • El agua nos hace recibir su vida.

Acerca de la formación de Eva, la sangre no es mencionada, porque en cuanto a la iglesia, Dios no ve ningún pecado en la impartición de su vida.

En Efesios 5:25 (versículo identificado con la iglesia) podemos identificar tres puntos:

  1. Cristo se entregó así mismo por nosotros, porque somos la iglesia. Romanos 5 nos habla de la muerte de Cristo por los pecadores, tiene que ver por tanto con la redención. Efesios 5 dice que se entregó porque somos la iglesia.
  2. Cristo se entregó así mismo por nosotros, porque nos ama y no porque hemos pecado. En cuanto a la iglesia murió por amor.
  3. Cristo se entregó por nosotros para darse a nosotros, y nuestros pecados nada tienen que ver, puesto que él murió ahora llevamos su vida. El mismo se impartió dentro de nosotros.

En otras palabras, dentro de nosotros existe una porción que no tiene ninguna necesidad de redención. Esto, sólo si aceptamos el sacrificio en la cruz y el derramamiento de su sangre en nosotros para ser redimidos.

En las Escrituras Dios usa mujeres para tipificar a la iglesia:

Rebeca La iglesia ofrecida a Cristo
Asenat La iglesia escogida de entre el mundo
Sara La iglesia en el desierto
Acsa La iglesia que hereda
Rut La iglesia redimida
Abigail La iglesia como ejército

 

EL MENSAJE EMITIDO A TRAVÉS DE LA REVELACIÓN DE ESTOS NOMBRES ES: “La iglesia fue escogida de entre el mundo, fue redimida, llevada por el desierto, reclutada para la guerra, hecha heredera y ofrecida a Cristo”.

Nuestros pensamientos deben ser renovados y debemos entrar en lo que Dios considera más importante. Dentro de nosotros hay algo santo.

LO PRIMERO QUE VE DIOS NO ES LA CAÍDA DEL HOMBRE, SINO EL PLAN QUE ÉL PROPUSO DESDE LA ETERNIDAD (Génesis 1:26).

Pastor Israel Chapa

28/08/2015 18:30

EL PROPÓSITO DE DIOS

  • Si nos preguntamos ¿Qué es lo que Dios se proponía al crear al ser humano? Nos daremos cuenta de que la redención del mismo fue un aspecto que no estaba contemplado en el principio de la creación
  • Dios quiere que el hombre reine. Hasta conseguir esto (que reine el género humano) quedará satisfecho (génesis 1:26-27).
  • El propósito de Dios consiste en ganar un grupo de personas parecidas a su hijo (romanos 8:29).
  • En este proceso cambiará el “status” de Unigénito a Primogénito de nuestro Señor Jesucristo.
  • Dios no determinó como algo por sentado la caída ni la redención, sin embargo sabía que podía ocurrir (génesis 3).

 

Trono de DiosIsaías 14:12-15 Dios retiró su autoridad de Satanás, este hecho nos remarca que el hombre debe gobernar en lugar de este querubín caído, esta autoridad debe ser ejercida en la Tierra, ya que es la esfera del hombre, y debe ser gobernada por éste en favor de Dios para evitar el caos y restaurar así la autoridad de Dios en ella (génesis 1:1-2).

Hasta el día de hoy el Señor continúa luchando por la Tierra. El hombre debe restaurar la Tierra y quitarla de manos de Satanás, además debe recuperar el cielo que corresponde a su esfera, es decir el natural (génesis 2:4, apocalipsis 12:7-10)

¿Por qué no es Dios mismo el que venza a Satanás?  ¿Acaso no sería muy fácil para Él poner a Satanás en su lugar?

Recordemos que en Isaías 14:12-15 el pecado de Satanás fue tratar de usurpar la autoridad de Dios haciéndose semejante a Él; si Dios mismo terminara con Satanás estaría dándole en parte la razón al descender de su nivel de Creador y Dios a simple criatura  al acabar con este ser. La criatura debe vencer a la criatura. El hombre debe acabar con Satanás.

 

DOS COSAS DISTINTAS

1.- Salvar almas es en beneficio del hombre, la redención coloca al ser humano en capacidad de poder reconciliarse con Dios y volver al punto de partida de Génesis 1 y 2, para poder ser una herramienta útil en manos de Él para su propósito.

 2.- Vencer a Satanás es en beneficio de Dios ya que como vemos en el capítulo 1 del Génesis ese era su propósito inicial.

Predicar el Evangelio exige un precio, pero, vencer a Satanás desde luego debe tener una exigencia mayor, para ello debemos tener una obediencia total a Dios. Una persona de doble sentir jamás derrotará a Satanás.

LO QUE EVA TIPIFICA

En el principio Dios simbolizó parte de su propósito a través de dos personas que tipifican cosas diferentes.

  • Adán tipifica al Señor Jesús 1ª Corintios 15:4-7; Romanos 5:14.
  • Eva tipifica la iglesia Efesios 5:31-32

Cuando leemos Génesis 2:18 Dios nos hace notar que Eva es una ayuda idónea para Adán, por lo consiguiente la iglesia es la ayuda idónea de nuestro Señor Jesucristo. El propósito que Dios establece para el ser humano es y debe ser compartido tanto por Jesús (Adán) como por la iglesia (Eva). Esta mujer fue planeada por Dios antes de la formación del mundo (apareció antes de la caída).

Y en Efesios 5:22-32 esta mujer también fue planeada antes de la formación del mundo, pero, revelada después de la caída. Si la iglesia no corresponde a Cristo, no se cumplirá el propósito de Dios.

EVA SALIÓ DE ADÁN

Pero, ¿por qué es que al ser creada Eva, en la materia prima de su creación no se usó la Tierra como en el resto de las criaturas?

Si Eva es simbólicamente la figura de la iglesia, deberemos entender que esta ayuda idónea sale de Adán, es decir la iglesia sólo puede salir de Jesús y no de la Tierra (génesis 2:21-23). Lo que procede de Cristo es la iglesia y nada que no provenga de Él puede ser parte de la misma, ya que la iglesia es otra forma de Cristo (Juan 14:3).

Como ejemplo, supongamos que antes de ser redimidos por la sangre del cordero, operábamos bajo un raciocinio alto o una inteligencia sobresaliente, y al formar parte de la iglesia tenemos la creencia de que esto puede incrementar nuestro proceso en la obra de Dios y por lo tanto tenemos una ventaja que los demás no tienen, esto es una suposición errónea, ya que como

 

 

 

aprendimos si esta inteligencia o temperamento o activismo o carácter etc. no proceden de Cristo no pueden ser parte de la Iglesia; para ello deben de pasar por la purificación de la Palabra, deben pasar por la cruz para que puedan al salir de Cristo y ser parte de la Iglesia, sólo así se puede cumplir el propósito de Dios satisfactoriamente.

EL PROPOSITO DE DIOS NO CAMBIA

Dios quería que el hombre gobernara para Él en la tierra, pero el hombre no alcanzó el propósito de Dios. En Génesis 3 se narra la caída del hombre y la entrada del pecado; el hombre vino a estar bajo el poder de Satanás, y todo parecía llegar a su final.

Aparentemente, Satanás salía victorioso y Dios era vencido. Aparte del pasaje en Génesis 1, hay dos porciones de las Escrituras que están relacionadas con este problemas: el salmo 8 y Hebreos 2.

SALMO 8

El salmo 8 muestra que e l propósito y el plan de Dios no han cambiado nunca (que el hombre gobierne para Él).

A pesar de que el salmo 8 fue escrito después de la caída del hombre, el salmista pudo alabar, pues sus ojos seguían puestos en Génesis 1:27-28.

El versículo 1 del salmo 8 dice: “Oh Jehová, Señor nuestro, cuán admirable es tu nombre en toda la tierra”. Aunque algunas personas calumnian y rechazan el nombre del Señor, el salmista proclama en voz alta. La expresión “en toda la tierra” es la misma que en Génesis 1:26.

Dios está usando al hombre para vencer al enemigo. El Señor Jesús citó el versículo  2 en Mateo 21:16 el enemigo puede hacer todo lo que pueda, pero aun así no es necesario que Dios se enfrente con él. Dios usará niños y los que maman para vencerlo.

El deseo de Dios consiste en conseguir hombres capaces de alabar (en todas sus expresiones) los que pueden alabar pueden vencer al enemigo.

En los versículos del 3 al 8, Dios nos permite ver que en cuanto a la tierra todavía puede ser restaurada, y que la posición que Dios dio al hombre aún sigue vigente.

Aunque Adán y Eva habían pecado, no pudieron parar el plan de Dios. El hombre puede caer y pecar, pero no puede desbaratar la voluntad de Dios.

DIOS TODAVIA EXIGE QUE EL HOMBRE DERRIBE EL PODER DE SATANÁS.

Lo que Dios era antes de la caída del hombre, Él lo sigue siendo. La decisión que Él tomó al principio sigue siendo Su decisión hoy en día. Él no ha cambiado nunca, es Inmutable.

 

 

HEBREOS 2

Génesis 1 habla de la voluntad de Dios en la creación; el salmo 8, de la voluntad de Dios después de la caída del hombre; y Hebreos 2, de la voluntad de Dios en la redención.

En los versículos del 5 al 8, todo debe ser sujeto al hombre; Dios lo propuso desde el principio. Pero todavía no ha resultado así. El salmo 8 decía que Dios hizo al hombre un poco inferior a los ángeles, pero el apóstol Pablo cambió la palabra “hombre” por “Jesús”. Él explicó que la palabra hombre alude a Jesús. La redención del hombre viene por Él.

Dios quería que el hombre ejerciera la autoridad por Él para echar a su enemigo de la tierra y del cielo relacionado con la tierra. Pero el hombre cayó y no tomó su lugar para gobernar. Por consiguiente, el Señor Jesús vino y tomó sobre sí un cuerpo de carne y sangre. Él se hizo el postrer Adán 1a corintios 15:45.

El Señor Jesús tuvo entonces dos posiciones:

  • Para Dios era el hombre del principio, el hombre que Dios designó desde el principio mismo.
  • Para el hombre es el salvador.

Lo que determinó en la creación sigue siendo Su propósito después de la caída del hombre. Dios se propuso ganar un grupo de hombres nuevos que tuviesen la imagen y semejanza de Su Hijo. Puesto que el Señor Jesús representa al hombre, el resto será semejante a lo que Él es y entrarán con Él en la gloria de acuerdo al verso 11.

Lo que Dios no consiguió con el primer Adán, lo conseguirá con el postrer Adán, el Cristo.

El hombre no sólo falló en la encomienda de gobernar, sino que fue sometido bajo el poder de Satanás. En Génesis 2 dice que el hombre fue hecho de polvo, y Génesis 3 indica que el polvo fue el alimento de la serpiente.

Debemos observar que el Señor Jesús no vino a este mundo a ser Dios, sino para ser hombre, porque Dios necesitaba un hombre. Si Dios mismo enfrentara a Satanás sería muy fácil. Éste hombre conquistó; este hombre fue victorioso. Él fue glorificado Hebreos 2:9.

Él no vino para recibir la gloria como Dios, sino la gloria como hombre. Nuestro Señor Jesucristo ascendió como hombre, en el futuro habrá muchos hombres allí. Tener dominio equivale a ser glorificado.

Nunca debemos suponer que el propósito de Dios consiste simplemente en salvarnos del lago de fuego para que disfrutemos de las bendiciones de su Reino.

Debemos recordar que Dios desea que el hombre siga a su Hijo en el ejercicio de su Autoridad en la tierra.

 

 

LA RELACIÓN ENTRE LA REDENCIÓN Y LA CREACIÓN

El deseo del corazón de Dios es expresado en la creación. La redención recobra lo que Dios no consiguió por medio de la creación.

REDIMIR SIGNIFICA RESTAURA Y RECOBRAR; CREAR SIGNIFICA DETERMINAR E INICIAR.

La Redención está relacionada con nosotros; nos beneficia al salvarnos y al traernos vida eterna. Pero la creación está relacionada con Dios y con la obra de Dios.

Nuestra predicación del evangelio debería llevarse a cabo con miras a devolver la tierra a Dios. Debemos exhibir el triunfo de Cristo sobre el reino de Satanás.

La voluntad de Dios desde la eternidad hasta la eternidad es una línea recta. La caída del hombre lo desvío en picada, la redención nos vuelve a impulsar hacia arriba y, si seguimos subiendo un día volveremos a tocar esa línea recta que es su voluntad. Cuando se toque de nuevo esa línea vendrá el día del Reino.

La comisión de la iglesia es doble:

  • Testificar de Su triunfo, el propósito de la iglesia es traerle beneficios al hombre.
  • Por otra parte, consiste en hacer que Satanás sufra pérdida.

EL DESCANSO DE DIOS

Dios realizó toda Su obra durante los seis días con este propósito. Su verdadera meta era crear al hombre, para hacerlo, Dios primeramente tenía que recuperar la tierra y los cielos arruinados. (Génesis 2:24) La expresión “los cielos y la tierra” alude a la creación en el principio. Pero la segunda parte “la tierra y los cielos” se refiere a su obra de recuperación y restauración.

El descanso viene después del trabajo. ¡Dios no reposó durante los primeros seis días, pero si lo hizo el! Séptimo día. Su reposo revela que Dios realizó el deseo de su corazón. Él hizo algo que le complacía.

¡Todo el anhelo de Dios se centraba en el! Hombre. Cuando Dios ganó un hombre, estuvo satisfecho y descansó.

 

 

PARA SEGUIR UNA SECUENCIA DE ESTA ENSEÑANZA CONSULTA TAMBIEN EL TEMA “LOS DOS ASPECTOS DE LA MUERTE DE CRISTO”.