Dando tumbos (Sin rumbo)

Dar tumbos; dar sacudidas; caer; caerse; dar vueltas; ir a pique; venirse abajo.

Proverbios 29:18 Cuando la gente no acepta la dirección divina, se desenfrena. Pero el que obedece la ley es alegre.

¿Has visto caminar a un ebrio?, difícilmente se mantiene erguido y en línea recta sin tropezar o caer. Puede saber dónde está su casa si es que se dirige hacia allá pero, podría dar mil vueltas equivocadas antes de llegar, y eso en el mejor de los casos; si no es que de plano se pierde.

Así de difícil es la vida del que marcha sin rumbo, sin una meta o ideal por alcanzar, o que vive en medio de la indecisión.

 “¡No sé qué hacer, me siento perdido(a)… no sé si tomar esa decisión o no… no sé si continuar la relación con mi novio(a)… no sé qué estudiar en la universidad… no sé si aceptar ese trabajo o ese nuevo puesto… no sé si mis padres y familiares me quieren o no.. no sé si Dios puede perdonarme ese pecado o no.. no se para dónde voy, ni donde estaré dentro de un año… no sé qué hacer… no sé a dónde se dirige mi vida… la verdad no sé, porque me siento muy perdido(a) y sin rumbo!…”

Si una persona que vive de esa manera, dice conocer al Señor, está mintiendo.

Vivir la vida sin rumbo y sin propósito definido, es gastar oxígeno. No es vivir y el sentimiento de frustración que se siente, es muy grande. ¿Puede acaso una persona sin dirección en su vida, ser usada para algo? Difícilmente se le puede dar algo valioso a alguien que no tiene rumbo en la vida, quien vive capoteando lo que viene tarde o temprano perderá aquello que se le otorgue por más valioso que sea (familia, pareja, ministerio).

1 Corintios 9:24-27

No se puede decir “creo en Dios y en su Palabra” si no hay propósito en tu vida. Cuando el Señor vive en nuestros corazones y es el centro de nuestras vidas, difícilmente no hay cambios. Su Presencia hace que busquemos crecer, que empecemos nuevos proyectos, que seamos más de lo que éramos ayer. Nos hace buscarle, para seguir en la carrera de la vida, puesta nuestra mirada al autor y consumador de la fe.

1 Corintios  9:26Por eso yo corro cada paso con propósito. No sólo doy golpes al aire”.

Todo cristiano debe:

  • Correr para ganar (V. 24)
  • Vivir disciplinadamente (V. 25)
  • Tener un destino determinado (V. 26)
  • Pelear la batalla objetivamente (V. 26)
  • Ser ejemplo en el servicio (V. 27)

Si Jesús está en tu vida, tendrás un propósito y será honrarle diariamente con todo lo que haces. Él te mostrará sus planes para tu vida y hará que vivas sirviéndole a los demás, pero su punto de partida serán tus propias metas y aspiraciones, pero ¿y si no los tienes?

Él hará que día a día, sueñes con alcanzar lo que te has trazado así como lo que Él te ha prometido. No vivas sin rumbo, conoce tu propósito en Jesús. “El corazón del hombre piensa su camino; más Jehová endereza sus pasosProverbios 16:9.

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