Azazel: la herejía adventista sobre el macho cabrío

Aunque la Biblia establece que Jesucristo es el Redentor, hemos escogido como título a este artículo “Azazel: la herejía adventista sobre el macho cabrío” por su creencia manifiesta de que si bien el macho cabrío tipifica a Satanás sobre quien son puestos los pecados de la humanidad (devolviendo lo que proviene de Él), esto no lo hace co-redentor con Jesucristo.

Aunque estos nos parezca extraño y sepamos que es erróneo, no obstante, esta doctrina caracteriza a la iglesia adventista. Así, Elena White afirma:

“Se ha visto también que si bien la ofrenda por el pecado señalaba hacia Cristo y su sacrificio, y el sumo sacerdote representaba a Cristo como mediador, el macho cabrío expiatorio tipificaba a Satán, el autor del pecado, sobre quien los pecados del verdadero penitente son finalmente cargados”. [The Great Controversy, p. 422].

Los adventistas, conocedores de esta doctrina, no saben estas implicaciones. Muchos cristianos tampoco están en conocimiento de esta posición adventista, una doctrina cierta en su simbolismo pero errónea en su interpretación, desviando a los indoctos a creer que Satanás es co-redentor con Jesucristo.

El macho Cabrío

En el libro de Levítico, capítulo 16, Moisés relata las instrucciones de Dios acerca de la expiación. En el verso 7 se indica que Aarón (o el sacerdote) tomará dos machos cabríos, uno será por Jehová y otro por Azazel. Acto seguido y luego de una especie de sorteo, el macho cabrío por Jehová será ofrecido en expiación, mientras que el otro será enviado al desierto a Azazel, no sin antes haberle impuesto las manos confesando sobre él el pecado del pueblo. (Levítico 17:6-22).

¿Qué enseña el Adventismo?

Según los adventistas, el término Azazel mencionado en este pasaje y sucesivos, se refiere a Satanás. De tal manera que Cristo es representado en el cordero de la expiación, mientras que Satanás es representado en el otro cordero sobre el que se colocan los pecados y es lanzado al desierto. De esta manera, para el adventismo Jesucristo es el Redentor, y (equivocadamente) Satanás el co-redentor.

Los adventistas enseñan que el macho cabrío ilustrado en Levítico capítulo 16 representa a Satanás sobre quien nuestras iniquidades fueron cargados y después dejados en libertad al desierto. Esto representa que el macho cabrío que llevaba los pecados del pueblo de Israel llega a Satanás en forma de redentor de los pecados del pueblo (definitivamente equivocados en su interpretación).

¿Qué significa Azazel?

Siendo honestos, el significado de esta palabra (que en la Biblia sólo aparece en estos pasajes) es incierto. Según la iglesia adventista, Azazel es un nombre para Satanás (algo necesario para ellos poder mantener su doctrina del macho cabrío). Pero es preciso preguntarnos: ¿establecerías una doctrina que contradiga algunos pasajes de la Biblia y con base en un nombre incierto? Supongo que no, pero es lo que hacen los adventistas.

Algunos opinan que Azazel significa distancia, remoción, o es simplemente el nombre dado al macho cabrío que habría de sacar al desierto. Algunas traducciones no han utilizado el nombre de Azazel sino que lo reemplazan por lo que representa. Por ejemplo, la BAD dice en Levítico 16:8 «Entonces Aarón echará suertes sobre los dos machos cabríos, uno para el Señor y otro para soltarlo en el desierto.» La LBLA y la NBLH dicen «y otra suerte para el macho cabrío expiatorio.» Y la NVI dice «uno para el Señor y otro para soltarlo en el desierto.»

Según el Comentario Bíblico de Jamieson, Fausset y Brown, Azazel significa “cabra de escape”. Incluso el “Comentario Bíblico Mundo Hispano” en su tomo 3, dice que significa “chivo que desaparece”.

¿Y cómo respondemos a esto?

La identificación que los adventistas dan a Azazel con Satanás por ser tan rebuscada en su interpretación crea más problemas que soluciones. Primero debemos reconocer que los pecados no fueron puestos sobre Azazel como motivo de redención, sino como resultado de despojarnos de algo que es propiedad de Satanás; son puestos sobre el macho cabrío que va para Azazel para devolver algo que es de su naturaleza, el pecado. Si nuestros amigos adventistas son renuentes a darle este sentido a Azazel, es preciso mostrarles que el pecado será puesto sobre el cordero, quien en realidad apunta a Cristo..

Por otro lado, esa doctrina presenta serios inconvenientes bíblicos. La Biblia no indica que los pecados sean puestos sobre Satanás, pero sí nos dice que fueron puestos sobre Jesús. Isaías escribió: «más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros» (Isaías 53:6). También dijo: «y llevará las iniquidades de ellos» (Isaías 53:11), y que «Cargó con el pecado de muchos…» (Isaías 53:12).

También hay que hacerle ver al adventista la afirmación del apóstol Pedro:

«Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero» (1 Pedro 2:24).

El meollo del error

Todo este error viene por una mala exégesis, queriendo encontrar un paralelo donde sencillamente no lo hay. En levítico 16, la expiación se hace con dos corderos, pero ello no significa necesariamente que Dios use dos corderos en la consumación a donde apuntaban estos sacrificios. Esto lo notamos en la declaración de Juan el Bautista. Dice así la Biblia:

«El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.» (Juan 1:29)

Juan no dice que Jesús es uno de los corderos, sino que es EL CORDERO, excluyendo toda posibilidad de cualquier otro. Debe ser nuestra oración que el adventista llegue al conocimiento de la verdad, y que nuestro buen Dios prepare los corazones de todas aquellas personas que se encontrarán con el evangelio de Jesucristo. Bendiciones.

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