Cavando pozos

Génesis 12:1 El SEÑOR le había dicho a Abram: «Deja tu patria y a tus parientes y a la familia de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré.

Abraham tenía un propósito, establecerse en territorio de promesas, “Ser bendición”.

Una de las necesidades primordiales para aquellos que atraviesan o viven en algún desierto es la necesidad de agua, por ello es de vital importancia cavar para beber. Una vez encontrada el agua, aquel que cavó el pozo establece propiedad. El peligro más grave al vivir en zona desértica es la deshidratación.

La deshidratación produce debilidad, agotamiento y se es susceptible a infecciones entre otras cosas, tiene un paralelo en lo espiritual

Siendo que el propósito de Dios para Abraham era establecer propiedad, era imperioso cavar un pozo productivo, ya que  así como las escrituras de una propiedad declaraba posesión. Muchas antiguas localidades derivaban su nombre de algún pozo, como el de Beer (Pozo)-elim, Beerot, Beer-seba y otras.

Por el grado de importancia constantemente existían conflictos por su posesión (Génesis 21:25), dado que establecía propiedad en el paralelo espiritual, también los seres espirituales que se oponen a Dios y a nuestro Señor Jesucristo tratan de despojarnos de las promesas que se nos han otorgado.

Podemos aprender del proceso llevado por Abraham. Él estaba solo, pero luego de cada manifestación divina, levantaba un altar o cavaba un pozo para que al verlos las próximas generaciones (Deuteronomio, capítulo 4), recordaran los encuentros poderosos de su padre Abraham. El pozo y el altar eran en memoria de aquel que tuvo que pagar un precio, el que venció.

Cabe destacar algunas de las acciones que Abraham llevó a cabo en la búsqueda de proveerle agua a  los suyos:

1.- Abraham los cavó (no despojó a nadie) Génesis 26:17-25.

2.- Con cada pozo declaró posesión (no debían ser usados por nadie más).

3.- Sabía que cavar era la única forma de asegurar el agua para ellos y sus rebaños.

Abraham cumplió su propósito, pero su hijo enfrentó el suyo

Génesis 26:15 Así que los filisteos taparon con tierra todos los pozos de Isaac. Eran los pozos que habían cavado los siervos de su padre Abraham.  Los enemigos taparon los pozos con tierra y piedra (tierra = humanidad, humanismo; piedra= signo de fuerza, en veces pecado). La provisión beneficiosa de la hidratación física y espiritual de los seres humanos constantemente es suplantada por filosofías cambiantes, salidas de la mente de personas cada vez más alejadas del propósito divino para la humanidad. Por otra parte la fortaleza individual crea la ilusión de independencia de todo y todos, primordialmente de Dios.

Aparentemente vivimos mejores tiempos en muchos sentidos, pero hemos descuidado el abastecimiento de la fuente de agua viva tan necesaria para nuestra subsistencia espiritual, nuestros pozos se han secado entre otros debido a la rutina y el desánimo. La corriente de nuestro tiempo (La tolerancia a todo por más absurdo y libertino que sea), así como a la apología del poder han mermado la necesidad de depender del Señor.

Tristemente al secarse el pozo también se seca el propósito.

Dios quiere destapar nuestros pozos de bendición

  • Contratiempos en el proceso de Isaac

La humanidad necesita recuperar el propósito original de su vida apoyándose en los pozos cavados por sus predecesores en la familia de la fe, tal como hizo Isaac (Génesis 28:18), pero ahora adaptándonos a las necesidades de una nueva generación sin deformar el mensaje original dado por el Señor, y siendo más tolerante con los pastores con que no concordemos, para que de esta forma evitemos reñir con otros pastores como le ocurrió al propio Isaac.

  • Abrió otro pozo

Cuando uno quiere meterse de lleno habrá resistencia (horario, mudarse, la suegra, el trabajo). Isaac no se dio por vencido a la primera resistencia.

¿Cómo cavar un pozo nuevo?

  • Quitando las piedras (pecado, fortalezas aparentes).
  • Palear tierra seca (nuestro corazón endurecido, incredulidad), recibiendo consejería.
  • A mayor profundidad mayor fluir del agua y más pureza (escudriñar).

Dios sigue teniendo un propósito para tu vida

No importando tus errores es tiempo de avivamiento. No es demasiado tarde si lo buscamos. Piensa que es tiempo de despertar en lo particular y en lo congregacional. Algo nuevo está por brotar no seas un espectador.

“Cuando los pobres y los necesitados busquen agua y no la encuentren, y tengan la lengua reseca por la sed, entonces yo, el SEÑOR, les responderé; yo, el Dios de Israel, nunca los abandonaré. Abriré ríos para ellos en los altiplanos. Les daré fuentes de agua en los valles y llenaré el desierto con lagunas de agua; por la tierra reseca correrán ríos alimentados por manantiales” Isaías 41:17-18

Isaac cavó sus pozos al igual que su padre Abraham, ahora tocaba a sus hijos.

Pozo de Jacob

El torcido que se endereza deja huella para las generaciones (Juan 4:5-6).

  • Necesitamos urgentemente cavar un pozo personal (búsqueda diaria) ya que nuestros hijos no van a resistir a esta sociedad con un cristianismo tibio. Una fuente debe brotar para nosotros y para muchos otros.
  • Debemos anhelar la lluvia (doctrina) temprana y tardía que llene los mantos acuíferos (congregaciones), por tanto debemos de cavar pozos para captar esa agua. Como el siervo debemos tener sed del Dios vivo (Salmo 42:1-2).