Los enemigos de los bueyes (Parte 12 “El Ecumenismo”)

El ecumenismo es una de las mayores amenazas en contra de la Iglesia del Señor Jesús, en distintas épocas y formas ha lanzado grandes ataques en contra de los ministros legítimos (bueyes), con el objetivo de desviarlos y destruirlos.

La Real Academia Española (RAE) lo define como: “la tendencia o movimiento que intenta la restauración de la unidad entre todas las iglesias cristianas;” lo cual merece una aclaración, y es que dicha unidad no se refiere a la unidad en la fe y del conocimiento pleno del hijo de Dios (Efesios 4:13).

Por el contrario, hace alusión directa al propósito de la iglesia católica por integrar al gobierno del Vaticano a católicos ortodoxos, coptos, anglicanos, presbiterianos, evangélicos, etc. Por medio de los lineamientos y acciones contenidas en el decreto “Unitas Redintegratio”, del Concilio Vaticano del año 1964.

Ahora bien, ¿Cuál es la forma en la que se materializa este ataque en contra de los ministros legítimos y con qué propósito? veamos algunos ejemplos que nos permitan ilustrar dicho fenómeno.

EL ENGAÑO DE LA FALSA UNIDAD

“Josafat tenía grandes riquezas y gloria; se emparentó con Acab, y algunos años después descendió a Samaria para visitar a Acab. Y Acab mató muchas ovejas y bueyes para él y para el pueblo que estaba con él, y lo persuadió a que subiera contra Ramot de Galaad.” 2 Crónicas 18:1-2.

En estos pasajes encontramos en figura cómo Acab convence a Josafat de unirse (ecumenismo) a él; lo hace por medio del sacrificio de bueyes y ovejas, lo cual nos habla de ministros y creyentes; sin embargo dado que el enfoque son los ministros veamos como el ecumenismo los elimina.

Primeramente debemos recordar que Josafat era rey de Judá y Acab rey de Israel, dado que el reino se encontraba dividido; lo cual nos lleva a pensar que posiblemente el interés de Josafat era contribuir a la restauración de dicho reino, conduciéndolo a cometer varios errores.

Josafat, figura del ministro (buey) genuino, dice la Biblia que no se desvió y que hizo lo recto delante del Señor (1 Reyes 22:43), mientras que Acab fue un gobernante que proveyó riquezas a Israel, pero a la vez los condujo hacia la apostasía (1 Reyes 22:39, comentarios del diccionario bíblico ilustrado Holman), producto de su matrimonio con Jezabel.

Acab es figura de la babilonia religiosa, la que ofrece restauración alrededor del pecado y de la costumbre y como es influenciado por Jezabel se convierte en una iglesia o movimiento que dice ser profética, que enseña y seduce a los verdaderos ministros (Apocalipsis 2:20) y que finalmente los mata espiritualmente.

Lo podemos observar cuando Jezabel ordena matar a los profetas del Señor (1 Reyes 18:4) y lo vemos replicado en el personaje de Atalía quien representa uno de los mayores ejemplos de matriarcado e idolatría, llegando incluso a usurpar la posición de gobernante como reina durante seis años en Israel (2 Reyes 11:1-3).

EL PELIGRO DE EXTRAVIARSE

“No verás extraviado el buey de tu hermano, o su oveja, sin que te ocupes de ellos; sin falta los llevarás a tu hermano. Y si tu hermano no vive cerca de ti, o si no lo conoces, entonces lo traerás a tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo busque; entonces se lo devolverás.” Deuteronomio 22:1-2.

La palabra que describe a un buey extraviado, se traduce del hebreo nadákj (H5080 Concordancia Strong) y dentro de sus acepciones incluye; alejarse, apartarse, fugitivo, etc. Lo cual nos hace pensar que el versículo de Deuteronomio podría decir más o menos así: “No veras apartado o alejado el buey de tu hermano”.

Porque el estar alejado y apartado, se constituye en un peligro para los bueyes (ministros), dejándolos vulnerables ante las influencias de nuestro adversario que anda como león rugiente buscando a qué buey u oveja devorar (1 Pedro 5:8) y cuando nos referimos a león rugiente nos referimos al ecumenismo.

El ecumenismo entonces, es una forma de extravío que se manifiesta e impacta en algunos cuando estos se apartan de Cristo y de la sana doctrina (Juan 15:5), proceso de involución que principia cuando apartan sus oídos de la verdad y se vuelven a mitos (2 Tesalonicenses 4:4), acumulando sus propios maestros conforme a sus deseos.

Según la RAE, mito es una persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen y en el documento al que se hace referencia inicialmente (Unitas Redintegratio) dice dentro de algunas otras cosas que “la iglesia católica posee toda la verdad revelada por Dios y todos los medios de la gracia” lo cual sin duda alguna es falso, falso de principio a fin.

Porque la totalidad de la revelación se llama Cristo Jesús y Él es la gracia de la cual indagaron diligentemente los profetas y que habría de ser derramada sobre nosotros a fin de alcanzar misericordia; mientras tanto debemos seguir buscando la unidad según Efesios 4:13 y no según ninguna organización religiosa o de cualquier otra naturaleza.

Para finalizar quisiera trasladar una reflexión para los ministros genuinos, consideren la estrategia de nuestro Señor Jesús, la cual se materializa en la ministración de los cinco ministerios, como la mano de Dios moldeando a su iglesia, pero a la vez protegiéndola y cubriéndola, guiándola a la unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, AMEN.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: