PRINCIPIO DE LA BUENA NOTICIA (EL CONSUELO)

Malaquías 3:1; Isaías 40:3; Marcos 1:1-7

En tres diferentes épocas Dios ha enviado este mensaje:

He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí”.

Una voz proclama: “Preparen en el desierto un camino para el Señor; enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios…”.

1er Tiempo.- Isaías 40:30 Una guerra civil había dividido a los israelitas. Judá parecía fuerte, pero Isaías detectó símbolos de gran peligro.

  1. Las personas andaban borrachas.
  2. Las mujeres se preocupaban más por su ropa que por el hambre de sus vecinos.
  3. La gente hablaba de Dios y mantenía la apariencia exterior de la religión, pero nada más eso.
  4. El ejército de Israel agitaba sus sables y lanzas en la frontera.
  5. Por todas partes crecían imperios monstruosos (Egipto y Asiria).

2º Tiempo.- Malaquías 3:1 El pueblo de Israel se había vuelto tibio.

  1. Consideraban que no eran grandes pecadores.
  2. Mantenían su religión pero habían perdido contacto con Dios.
  3. Se realizaban matrimonios mixtos y divorcios.
  4. Ofrecían un culto apático demostrado por sus ofrendas de 2ª categoría.

La tibieza se quita con el fuego (Malaquías 3:3). La gente debe practicar su fe seriamente.

3er Tiempo.- Marcos 1:1-3; Mateo 3:1-3; Lucas 3:4; Juan 1:19. Debemos poner atención en acontecimientos, no en discursos.

El mensaje para nuestra generación es que debemos eliminar todo lo que:

  1. No sea acción directa.
  2. Inmediatamente.

Un fenómeno se ha desatado y hay que captar plenamente su impacto. ¿Cómo mostrará el Señor su gloria? Caminando rectamente en medio de la prueba.

1.- Rellenando todo valle. (Toda carencia, falencia, debilidad, necesidad).

2.- Toda colina y montaña sea alisada, y volviéndola una planicie lisa. (Soberbia, altivez, extralimitación).

EL SEÑOR MISMO LO HA DECIDIDO.