¿EN QUIÉN ESTÁ TU CONFIANZA?

Un hombre se fracturó una pierna mientras jugaba fútbol, como no podía caminar su familia decidió llevarlo a un curandero quien, como parte de su tratamiento, se paró sobre él y lo pisoteó. A pesar de los gritos de dolor nadie hizo nada para socorrerlo puesto que pensaron que era necesario.

Lo triste es que el hombre quedó peor que antes y terminaron poniéndole tornillos porque sus huesos estaban totalmente rotos. Lamentablemente ellos pusieron su confianza en alguien equivocado.

En la historia conocemos un caso similar, la palabra de Dios dice:

“… Ocozías cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo, envió mensajeros, y les dijo: Id y consultad a Baal-zebub dios de Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad.

Entonces el ángel de Jehová habló a Elías tisbita, diciendo: Levántate, y sube a encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria, y diles: ¿No hay Dios en Israel, que vais a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón? Por tanto, así ha dicho Jehová: Del lecho en que estás no te levantarás, sino que ciertamente morirás. Y Elías se fue.” 2 Reyes 1:2-4 (RVR 1960)

El Rey Ocozías se había caído de la ventana de su casa, como estaba mal envió a sus mensajeros para consultar sobre su recuperación a un ídolo llamado Baal–zebub. La consecuencia de olvidar a Dios fue terrible, puesto que el Señor le dijo por medio del profeta Elías que no se volvería a levantar, sino que su vida llegaría a su fin.

Cuando enfrentas problemas, ¿a quién acudes? Las preocupaciones pueden inclinarte a tomar decisiones equivocadas que van en contra de la voluntad del Señor, pero al final tú tendrás la última palabra.

Si estás enfrentando un tiempo desesperante te animo a no dejarte llevar por la angustia, ponte de rodillas y entrégale al Señor tu confianza, porque si quieres una respuesta o salida inmediata sin Dios solamente vas a empeorar la situación.