LA VICTORIOSA GUERRA DE ISRAEL DE LOS SEIS DÍAS

Fundamento para cumplimiento de la profecía

El éxito que Israel aseguró tras la Guerra de los Seis Días nos da una indicación de que podríamos estar cerca del retorno de Cristo.

El impacto de esta corta guerra todavía se siente hoy. La presencia judía en Israel es más fuerte que nunca y se proyecta que continúe a crecer.

Cincuenta años atrás en la mañana del lunes 5 de junio de 1967, Israel lanzó un ataque aéreo preventivo contra una coalición de tres naciones árabes. History.com explica lo que dio lugar al conflicto: “Tensiones en aumento y escaramuzas a lo largo de la frontera norte de Israel con Siria fueron la causa inmediata de la tercera guerra árabe-israelí. En 1967, Siria intensificó su bombardeo de asentamientos israelíes en la frontera e Israel en represalia derribó seis aviones MiG de combate sirios”.

“Después que Siria alegó en mayo 1967 que Israel estaba agrupando tropas en la frontera, Egipto movilizó sus fuerzas y demandó el retiro de la Fuerza de Emergencia de la  ONU de las líneas de cese al fuego Israel-Egipto del conflicto de 1956.

La fuerza pacificadora de la ONU se fue en mayo 19 y tres días más tarde Egipto bloqueó el paso de buques israelíes en el Estrecho de Tirán. En mayo 30,  Jordania afirmó un tratado de defensa mutua con Egipto y Siria, y otros estados árabes, incluyendo Iraq, Kuwait y Argelia, enviaron tropas al contingente a unirse a la coalición árabe contra Israel”

(www.history.com/this-day-in-history/sixday-war-ends(http://www.history.com/this-day-in-history/six-day-warends)).

Muchos israelíes vieron esta creciente coalición contra ellos como una amenaza existencial. Con los recuerdos del Holocausto solo 25 años antes y las tropas agrupándose en sus fronteras, Israel se dio cuenta que la guerra era inminente.

Su ataque aéreo sorpresa destruyó virtualmente toda la fuerza aérea árabe antes que tuvieran el chance de dejar sus campos aéreos. En menos de tres horas, aproximadamente 500 aviones árabes fueron destruidos, con las pérdidas de Israel en menos de 40. Esto virtualmente destruyó las fuerzas aéreas de Egipto, Siria y Jordania.

Victoria en tres frentes

Israel entonces atacó el frente egipcio con tres grupos de tanques de ataque principal avanzando al oeste hacia el Sinaí, devastando lo que quedaba del ejército egipcio en tres días. Más de 5000  soldados egipcios se rindieron.

Los jordanos habían instalado extensivamente búnkeres y defensas en su frontera con Israel. Una de las batallas que tomó lugar fue en la Colina de la Munición, que había sido un fuerte de municiones británico protegiendo el este de Jerusalén. Tropas paracaidistas israelíes exitosamente capturaron la colina, sufriendo muchas pérdidas.

Con la Colina de la Munición ahora en manos de Israel, los jordanos estaban rodeados y se retiraron. Los israelíes capturaron la Ciudad Vieja al este de Jerusalén hasta llegar al Muro de las Lamentaciones, el último remanente del segundo Templo. No había estado en su control durante casi 1900  años. La liberación de Jerusalén forzó al ejército jordano a desocupar toda Cisjordania.

Usando muchas de las mismas tropas que pelearon en el Sinaí y en Jerusalén, se lanzó una tercera batalla principal. “Al norte Israel bombardeó durante dos días los Altos del Golán fortificados por Siria, antes de lanzar un asalto con tanques e infantería en junio 9” (ibid.).

El Golán era considerado un fuerte inexpugnable. Tenía una triple capa de sistema de minas, búnkeres, artillería y ametralladoras construidas en tierra alta. “Después de un día de feroces peleas, los sirios comenzaron a retirarse de los Altos del Golán en junio 10” (ibid.). Israel finalmente capturó el pico del Monte Hermón y todo el Golán cayó bajo control israelí.

Al final de la guerra de tres frentes, Israel sostuvo pérdidas de 700 muertos y 2000 heridos. Esta victoria decisiva dejó a la coalición árabe más débil y humillada.

¿Es la paz posible?

“En junio 11, un cese al fuego negociado por la  ONU tomó lugar en las tres zonas de combate, y la Guerra de los Seis Días terminó. Israel aumentó su extensión territorial en más del doble en los seis días de conflictos”.

“El Consejo de Seguridad de la  llamó a una retirada de todas las regiones ocupadas, pero Israel declinó de hacerlo, anexando permanentemente el Este de Jerusalén e instaurando administraciones militares en los territorios ocupados. Israel dejó saber que Gaza,

Cisjordania y los Altos del Golán… se regresarían a cambio de un reconocimiento árabe del derecho de Israel de existir y que se garantice que no habrá ataques futuros”.

“Los líderes árabes, sufriendo la derrota, se reunieron en agosto para discutir el futuro del Medio Oriente. Decidieron optar por una política de no a la paz, no a las negociaciones y no al reconocimiento de Israel e hicieron planes de defender celosamente los derechos de los árabes palestinos en los territorios ocupados”.

“Sin embargo Egipto eventualmente si negociaría y haría la paz con Israel y en  la Península del Sinaí fue retornada a Egipto a cambio de reconocimiento diplomático pleno de Israel. Egipto y Jordania más adelante desistieron de sus respectivos reclamos por la Franja de Gaza y Cisjordania para los palestinos, y en los años 90s abrieron “camino a la paz” para diálogos con Israel. El lado este del río Jordán se retornó a Jordania. En 2005 Israel se retiró de la Franja de Gaza. Aun así, un acuerdo de paz permanente Israelí-Palestino sigue siendo elusivo, así como un acuerdo con Siria para retornar los Altos del Golán”

(www.history.com/this-day-in-history/six-day-war-ends(http://www.history.com/this-day-in-history/six-day-war-ends)).

Nuevas fuerzas

Ganar la guerra y reunir Jerusalén ayudó a la nación judía a ganar un nuevo impulso y expandirse en población, economía y fuerzas militares.

La increíble victoria del pequeño estado judío al borde de la aniquilación cambió la mentalidad de muchos en Israel. La historia judía y el destino judío convergieron, cambiando la perspectiva de muchos tanto dentro como fuera del país.

“Un nuevo punto de vista de Israel se ha abierto al mundo. Los judíos estaban enormemente orgullosos mientras que muchos no-judíos tenían un enorme resentimiento. En las Naciones Unidas y otras arenas diplomáticas, se creó un gran resentimiento. Se puso de moda no mirar a Israel favorablemente. Consciente de ese cambio, la Primer Ministro Golda Meir dijo de manera muy recordada que si tuviera que elegir entre la simpatía del mundo y la supervivencia de Israel, siempre escogería la supervivencia de Israel…”.

“Sin embargo, en términos de lo que se alcanzó en ese momento, fue uno de los grandes hitos de esa generación. Fue una indicación de las capacidades y los recursos ocultos en la unidad y la fortaleza que se encuentran dentro del pueblo judío” (Instituto Medio Oriente: un blog del editor, junio 5, 2014).

Vigor nacional renovado

El impacto de esta corta guerra todavía se siente hoy. La presencia judía en Israel es más fuerte que nunca y se proyecta que continúe a crecer.

Pero antes del siglo 20, el reagrupamiento de los judíos en Israel parecía imposible. El pueblo judío había estado esparcido por unos 1900  años y el Imperio Otomano controlaba el territorio. Los judíos no tenían poder militar, unidad o el respaldo de otras naciones para regresar a su antigua tierra.

Incluso cuando la nueva nación se formó en 1948, era cuestionable si la nación pudiera sobrevivir por mucho tiempo. Y parecía que había poco prospecto para que los judíos controlaran todo Jerusalén. En1967 la Guerra de los Seis Días dramáticamente cambió todo eso. “La población de Israel continuó creciendo, principalmente por migración; en 1967 habían 2.3 millones, de los cuales los árabes formaban alrededor del 13 por ciento. Su fortaleza económica estaba en aumento, gracias a la ayuda de los Estados Unidos, contribuciones de los judíos que vivían fuera del país y pagos por reparaciones desde Alemania Occidental. También estuvo construyendo la fortaleza y habilidad de sus fuerzas armadas y de la fuerza aérea en particular” (Albert Hourani, Historia de pueblos árabes, 2002, pp.412 -413).

De acuerdo la Jewish Virtual Library (Librería Virtual Judía), la población de hoy es de 8.63 millones. “La población judía es de 6 450 000 (74.8%); 1 796 000 (20.8%) son árabes; y el resto (cristianos no-árabes, Baha’i, etc) forman el restante 4.4% de la población (384 000 personas). Cuando el estado se estableció habían solo 806 000 residentes y la población alcanzó su primer y segundo millón en  1949 y 1958 respectivamente. Juzgando por la tendencia actual, los expertos predicen que la población de Israel alcanzará los  millones en el  o antes” (www.jewishvirtuallibrary.org/latest-population-statistics-for-israel (http://www.jewishvirtuallibrary.org/latest-population-statistics-forisrael)).

El porcentaje de los judíos en el mundo que viven en Israel continúa creciendo igualmente. Este porcentaje era sólo 6 por ciento al momento de su fundación, pero ahora ha crecido hasta un 43 por ciento de los aproximadamente 14.3 millones de judíos en el mundo (breakingisraelnews.com, “New Census: 43 Percent of World’s Jews Now Live in Israel” May 10, 2016).