REFUGIO EN LA TORMENTA

Más para mí, estar cerca de Dios es mi bien; en Dios el Señor he puesto mi refugio (Salmo 73:28).

Refugio.- misggáb; propiamente barranco (u otro lugar elevado o inaccesible); abstracto.- altitud; figurativamente refugio:- amparo, defensa, fortaleza, refugio.

Makjasé.-  o makjsé; refugio (literalmente o figurativamente), amparo, confianza, escondrijo, esperanza, refugio.

Hay personas que persiguen tornados. Estos detectan cuidadosamente las tormentas mediante contactos radiales con otros perseguidores y un radar local, y tratan de guardar una distancia prudente mientras observan el recorrido de la destrucción, para poder informar de cambios repentinos a las personas.

Un día, una nube con forma de embudo cambió repentinamente de curso, y una de estas personas se vio en un serio peligro. Felizmente, pudo refugiarse y salvar su vida.

Leer esta historia me hace pensar en otro sendero destructivo: el pecado en nuestras vidas. La Biblia afirma: «cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscenciaepidsumía; (específicamente por lo prohibido):- codicia, codiciar, concupiscencia, desear, deseo, pasiones, atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte» (Santiago 1:14-15).

Hay aquí una progresión. Lo que, inicialmente, parece inofensivo, puede salirse de control y causar estragos. Pero, cuando la tentación amenaza, Dios nos ofrece refugio.

La Palabra de Dios nos dice que Él «dará también juntamente con la tentación la salida, para que [podamos] soportar» (1 Corintios 10:13). Cuando acudimos al Señor y le pedimos ayuda en el momento de la tentación, nos dará la fuerza necesaria para vencer.