LO IMPORTANTE ES QUE TU CORAZÓN ESTÉ LIMPIO

Lucas 13:22-24 Jesús iba enseñando por ciudades y aldeas mientras seguía adelante, camino a Jerusalén.  Alguien le preguntó: —Señor, ¿sólo unos pocos se salvarán? Él contestó: —Esfuércense por entrar por la puerta angosta del reino de Dios, porque muchos tratarán de entrar pero fracasarán.

Tristemente no todos podrán gozar una eternidad con Cristo, sino sólo aquellos que tengan el corazón limpio. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Mateo 5:8

No importa de qué denominación o congregación seas, si tu corazón no está limpio, lamentablemente, no podrás ver a Dios ni pasar la eternidad con Él. De nada sirve que tengamos años en la iglesia y sigamos mintiendo, odiando, codiciando, robando y dando mal testimonio. No es bueno engañarnos a nosotros mismo, es mejor examinar nuestro corazón y ver cómo estamos delante de nuestro creador.

Jesús dijo: “No todo el que afirma que yo soy su Señor entrará en el reino de Dios. Sólo entrará el que obedezca a mi Padre que está en el cielo. Vendrá el día en que muchos me van a decir: “Tú eres nuestro Señor, nosotros profetizamos en tu nombre, y por ti echamos fuera demonios. Además hicimos muchos milagros en tu nombre”. Entonces les diré claramente: “Nunca los conocí, apártense de mí, porque ustedes se dedicaron a hacer el mal.” Mateo 7:21-23 (PDT)

Si hay pecado en nuestra vida, es mejor humillarnos y ponernos a cuentas con Dios, no olvidemos que somos el templo del Espíritu Santo y que Él no puede habitar en un corazón contaminado.

Pidamos perdón al Señor todos los días y busquemos con perseverancia llenarnos del Espíritu Santo, porque una vez que el Espíritu de Dios desciende sobre nuestra vida, nunca volvemos a ser igual.

Que este tiempo nos sirva para reflexionar sobre nuestra condición espiritual y buscar a Dios con todo nuestro corazón. Acerquémonos al trono de la gracia de nuestro creador y recibamos su misericordia y gracia.

Que tu mayor necesidad este día sea ser lleno del Espíritu Santo.