Muchas veces creemos tenerlo todo resuelto, el plan que armamos de nuestra vida parece perfecto, todo marcha tal cual lo pensamos, hasta que el destino decide lo contrario, hasta que ocurre lo inesperado, que hace que todo nuestro armazón se derrumbe. Las fuerzas, ganas y entusiasmo con que iniciamos ya no existen.

Nos creemos invencibles, inteligentes y tan llenos de vida, pero cuando todo se derrumba, nos sentimos tan vulnerables, tan pequeños.

Pensamos que encontramos el mejor atajo a la felicidad. Pero en realidad nos encontramos con un camino de arenas movedizas que nos ahoga de a poco y no hay quien nos ayude, no hay quien entienda, no hay quien me levante…

De pronto, recuerdo a alguien que insistió en que no tomara este camino, pero no lo escuche, yo creí que era puro cuento – ¡Para que irme por donde los obstáculos son tan altos, donde tardaría años en alcanzar la meta! , de hecho poca gente va por ahí… ¡tonto no soy! Por aquí todo parecía tener sentido, por aquí todo es más fácil. Aunque ÉL me decía que no importara cuan grandes sean los obstáculos, siempre estaría a mi lado para ayudarme y que la meta era mía. ÉL confiaba en mí aun cuando ya no prestaba atención a sus palabras, y lo tenía todo planeado en mi vida. Pero creo que no todo salió como pensé, ¡no entiendo como si todo estaba tan bien! Qué raro que mis amigos con los que empecé, no están, me dijeron que estarían siempre…

¡Qué hago ahora! Cuesta tanto volver, que va a decir la gente, Y… ¿Sera que el mismo que decía que todo lo tenía para mí, querrá verme? Estoy sucio, ya casi moribundo, no creo que le sirva así…

Pero ÉL dijo que no le importaba mi pasado, ÉL quería hacer mis sueños realidad. De pronto escuche…Sshhhhh… Yo te forme, te hice tal cual eres, te imagine aun antes que te formaras. Yo invertí tiempo en ti, y no lo hice en vano.

No te dejare aquí, eres mío, yo te engendré. Nada ni nadie puede apartarte de mi lado. Yo te elegí, aún tengo plantes para ti. No importa como iniciaste, puedes volver hacerlo, no importas lo que hayas hecho de ti, yo puedo hacerte de nuevo. Mis sueños para contigo siguen intactos, no te dejare así nada más, el precio que pague por ti fue demasiado alto para dejarte ir. Ven… Todo pasara.

No pude contestar, ¿pero como hace? ¿Por qué? Yo no lo merezco…

Las palabras se estancaron en mi mente, solo seguí sus pasos, y sin darme cuenta hizo de mi alguien diferente, lleno de vida, y ya no necesito más atajos, prefiero los grandes obstáculos por qué sé que ÉL está conmigo.

Todos atravesamos circunstancias así, pero que bueno es saber que Dios Siempre llega a tiempo.