Rhemas, Argós, Ponerós y Blasfemos

La palabra de Dios, para darnos vida pasa un proceso de ser Logos hasta convertirse en Rhema.

En el idioma griego se utilizan estas dos palabras para diferenciar dos aspectos de la palabra de Dios, el Logos es la expresión del pensamiento, es un dicho o afirmación, un saber las cosas, se puede traducir como asunto, causa, cosa, cuenta, dicho, discurso, noticia, razón, rudimento, verbo.

La palabra Rhema es un conocimiento dinámico, denota aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito, es la palabra en acción, cuando viene la orden de Dios para actuar. “El significado de Rhema (en su distinción de logos) queda ejemplificado en la instrucción de “tomar la espada del Espíritu que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17), aquí la referencia no es a la Biblia entera como tal, sino al pasaje individual de las escrituras que el Espíritu trae a nuestra memoria para su utilización en tiempo de necesidad, siendo el prerrequisito de ello la lectura habitual y memorización de las escrituras.” (Diccionario expositivo Vine).

El enemigo de nuestras almas, es un imitador y también envía sus rhemas para transmitir muerte. Vamos a describir tres de ellos, los cuales podríamos ubicar de la siguiente manera: El rhema argós en el anti-Atrio, el rhema ponerós en el anti-Lugar-Santo y el rhema blasfemos en el anti-Lugar- Santísimo.

 

 

RHEMA ARGÓS:

Según el Diccionario Strong, la palabra argós G692 significa: desempleado; (por implicación) ocioso, inútil, desocupado. Según el Diccionario Expositivo Vine, argós, denota inactivo, desocupado, ocioso, estéril, sin fruto.

Mateo 12:36 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa (rhema-argós) que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Hablar palabras vanas y ociosas es el inicio de una carrera involutiva que llevará a hablar en contra de Dios. La Biblia nos enseña que las personas que hablan rhemas argós han aprendido a ser ociosas, chismosas y entrometidas en asuntos que no convienen (1Ti 5:13) y para evitarlo debemos ocuparnos en añadir virtudes a nuestra fe, para que no se haga estéril, sino sea una fe con obras; añadamos virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor, abundando más y más en ello para no estar ociosos, ni estériles en el verdadero conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

El Señor enseñó que cuando alguien ha sido liberado de un espíritu malo, su casa queda desocupada, barrida y arreglada, pero su condición de desocupada es sinónimo de ociosa y es el estado ideal para llamar a otros siete espíritus peores para que moren juntos en dicha casa.

RHEMA PONERÓS:

Según el Diccionario Strong, la palabra ponerós G419 significa; dañino, i.e. malo, mal, propiamente en efecto o influencia.

Mateo 5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal (ponerós) contra vosotros, mintiendo…

El Señor compara a quienes hablan rhemas ponerós con víboras, pues aunque hablen cosas buenas, su intención es mala y su corazón está lleno de maldad y cuando hablan afectan a quienes los oyen o los influencian hacía lo malo. Son una generación perversa que demanda señales para poder creer la palabra de Dios. Cuidemos nuestro corazón para que no se llene de incredulidad que nos aparte del Dios vivo y lo que salga de ellos no nos contamine.

Los rhemas ponerós, antes de salir por la boca, nacen como malos pensamientos de un corazón que se llenó de maldad. Éstos son aquellos que habiendo sido perdonados son incapaces de otorgar perdón a otros, por eso el Señor los llama siervos malvados (ponerós). Son siervos inútiles que esconden el talento porque no conocen al Señor, ni le temen, tienen un concepto malo acerca de Dios y como consecuencia, también de sus autoridades. Aborrecen a los hijos de Dios y hablan toda especie de mal contra ellos, tal como lo hizo Diótrefes con el apóstol Juan, engañan y son engañados.

RHEMAS BLASFEMOS:

Según el Diccionario Strong, la palabra G989 blasfemos significa difamatorio, i.e. calumnioso (contra el hombre), o (específicamente) impío (contra Dios): maldición, blasfemo.

Según el Diccionario Expositivo Vine, blasfemos significa: abusivo, hablando mal.

2 Timoteo 3:2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos…

Esta es una de las 19 características de los hombres de los últimos tiempos y es el último paso para llegar a la apostasía, que es devolver la fe que un día se tuvo, y si se blasfema contra el Espíritu Santo, no será perdonado ni en este siglo, ni en el venidero. Esta manera de hablar se ha vuelto común en las películas y parte del lenguaje en algunos países del primer mundo y es el resultado de haber llenado el corazón y la boca con rhemas argós y ponerós, ¡huyamos de eso!

El apóstol Pablo nos instruye: Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.