LA HERMENÉUTICA EN ACCIÓN

¿Cuántas veces no hemos escuchado consejos como el siguiente? “Ora, cierra los ojos, pon tu dedo en la Biblia, y justo donde caiga tu dedo es lo que Dios tiene para tu vida.” Personalmente, me he encontrado con gente que afirma esta frase como si genuinamente fuese ésta la manera de encontrar la voluntad de Dios. Si bien el Señor puede trabajar de maneras asombrosas, misteriosas y poco ortodoxas, es menester entender que esto es más bien una excepción y no una regla. Se suele contar, de manera graciosa, la historia de aquel hombre que utilizando este “método” se suicidó después de haber leído “[Judas] fue y se ahorcó” (Mateo 27:5).

Para evitar errores de este tipo, hemos decidido poder darte 10 reglas muy prácticas para interpretar las Escrituras:

Regla 1: La Biblia debe leerse como cualquier otro libro

Esto no significa que la Biblia sea como cualquier otro libro, pero sí debe estudiarse en el género en el que se escribió originalmente. Esta es la antigua regla de sensus literalis (sentido literal). Un verbo es un verbo, un sujeto es un sujeto, etc. Si la Biblia está escrita como crónica, se debe interpretar como crónica; si como narrativa, como narrativa; si como poema, como poema; si como parábola, como parábola; si como profecía; si como ley, ley.

Regla 2: Lea la Biblia existencialmente

Si bien es cierto que tenemos que ser cuidadosos con este punto, pues no podemos descontextualizar la Biblia de su tiempo y circunstancia histórica, sí es importante “hacer nuestra la Escritura”. La Biblia tiene que envolvernos pasional y personalmente, no sólo a nivel de aplicación, sino también a nivel de comprensión.

Regla 3: Las narraciones históricas deben ser interpretadas por el método didáctico

Tenemos que ser cuidadosos de sacar demasiada doctrina teológica o moral, a partir de narrativas históricas. Es de vital importancia recordar que los contextos sociales e históricos eran diferentes en los tiempos de Jesús que en los nuestros.

Regla 4: Lo implícito ha de interpretarse por lo explícito

Los pasajes más difusos tienen que ser interpretados con base en aquellos que son más claros en la Biblia.

 

Regla 5: Determine cuidadosamente el significado de las Palabras

Hay que identificar cuidadosamente la etimología y el uso habitual de los términos. Aquí, nuevamente, nos remite esta regla al aforismo de antaño: “Un texto sin contexto es puro pretexto.” Hay que ser cuidadosos con el contexto.

Regla 6: Note la presencia de paralelismos en la Biblia

Sproul nos dice lo siguiente:

Una de las características más fascinantes de la literatura hebrea es su uso de los paralelismos. El paralelismo en las lenguas antiguas del cercano oriente es común y relativamente fácil de reconocer. La habilidad para reconocerlo cuando ocurre ayudará mucho al lector a entender el texto.

Regla 7: Note la diferencia entre el proverbio y la ley

Recordemos que el proverbio es una manera de enseñanza de verdades morales prácticas. Sin embargo, no se puede equiparar el proverbio con la ley, pues la ley tiene carácter absoluto, mientras que los proverbios deben entenderse más como principios que guían.

Regla 8: Observe la diferencia entre el espíritu y la letra de la ley

La ley tiene aplicación más allá de la letra. Es decir, las leyes fungen como el inicio del análisis moral. Deben ser instanciados y juzgados caso por caso: casuística o particular.

Regla 9: Tenga cuidado con las parábolas

Sproul lo pone en los siguientes términos:

La forma más segura y probablemente la más exacta de tratar las parábolas es la de hallar un punto central básico. Como método práctico, evito la alegoría de las parábolas a excepción de los lugares del Nuevo Testamento donde claramente se indica un significado alegórico. Algunas parábolas tales como el hijo pródigo obviamente tienen más de una intención. Algunas son símiles extensos; otras son historias comparativas; otras tienen una aplicación moral obvia. Inclusive mi regla empírica de “un significado central” no puede ser aplicada rígidamente. Una vez más, la regla básica es la de tener cuidado al tratar con las parábolas. Aquí es donde la consulta de varios comentarios Bíblicos será extremadamente útil y con frecuencia necesaria.

Regla 10: Tenga cuidado con la profecía vatídica

Siempre que se interpreta la profecía, hay que ser extremadamente cuidadosos, pues el error puede abundar. Se puede caer en el escepticismo total, por un lado, o, por otro lado, se puede caer en la afirmación de que cada evento contemporáneo es un cumplimiento “claro” de lo que la profecía bíblica afirma. Se debe ser muy cuidadoso con la interpretación del simbolismo bíblico, y se debe estar muy bien familiarizado con la Biblia para hacer un buen trabajo.

 

Por lo tanto, concluyo que, si bien la Escritura es clara, se tiene que tratar cuidadosamente, y seguir una interpretación que nos permita verdaderamente entender cuál es la voluntad de Dios.