¿Está inflado su neumático de repuesto?

¿Está usted preparado para lidiar no sólo con un neumático desinflado de su vehículo? Aún más importante, ¿Qué hay de un “neumático espiritual desinflado” en el camino a la vida eterna?

Usted probablemente experimente neumáticos espirituales desinflados en su vida debido a problemas y aflicciones que se encuentre. Pero si usted tiene “aire en su neumático de repuesto”, usted puede recuperarse.

Preparándose para los problemas del camino

¿Estoy listo para una emergencia espiritual, o sólo estoy asumiendo que estoy preparado para manejar cualquier tipo de problema en la ruta al Reino de Dios?

¿Qué hay de usted? ¿Está usted equipado para lidiar con un “neumático espiritual desinflado” en el camino a la vida eterna? Un neumático espiritual desinflado resulta de pruebas o aflicciones que usted se encuentra en su vida (Job 5:7; 1 Pedro 4:12). Algunas de estas pueden tener el efecto de desinflar su “presión de aire” espiritual. Y si usted no está preparado, un neumático espiritual desinflado puede potencialmente bloquearle de completar su camino a la salvación. Así que, ¿cómo puede usted prepararse para un neumático desinflado en el camino al Reino de Dios?

¿Es usted frío o caliente?

El mensaje de Jesús a la iglesia de Laodicea en Apocalipsis 3 nos ayuda a responder esa pregunta: “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea… Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:14-16).

El versículo 17 expresa el sentimiento de este miembro de la iglesia de complacencia y auto-satisfacción. Cuando él dice, “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad”, nos dice que él piensa que no necesita hacer más de lo que ya está haciendo. Él piensa que está bien espiritualmente. Pero ciertamente no lo está, y no lo puede ver (versículo 18).

No sólo figuradamente no tiene “aire en su neumático de repuesto”, si no que sus otros neumáticos están sin aire y desinflándose. Su motor está fallando. Su radiador tiene fuga de fluidos y su parabrisas está tan sucio que apenas puede ver a través del mismo. Aunque él haga lo mismo que otros cristianos hacen físicamente, como atender los servicios de los domingos y pagar diezmos, se ha convertido simplemente en una rutina poco exigente y cómoda. ¿Cuál es la realidad? Su vida espiritual de hecho está estancada.

¿Cuál es el problema subyacente de este cristiano relajado? Son las prioridades equivocadas. Aunque él pueda ser muy bueno en cualquier cantidad de tareas humanas, él es descuidado sobre poner en primer lugar -y seguir fervientemente- su llamado divino (Mateo 6:33).

Ciertamente no anhela hablar a su Creador en oración o de estudiar las palabras que llevan a vida eterna. Él no está haciendo sacrificios para servir a otras personas, o no está defendiendo entusiasmadamente los estándares y principios de Dios. Él está “ciego” espiritualmente en el sentido de que no sabe lo que pasa, no lo observa y es negligente. Él está espiritualmente “desnudo” porque está siendo dominado y gobernado por sus intereses y deseos humanos -en lugar de los deseos de Dios a través de su Espíritu Santo. Él está “desdichado y miserable” porque aunque parezca que las cosas le funcionan físicamente, él está de hecho fallando en su lucha espiritual que debe estar llevando a cabo contra su propia naturaleza carnal y la influencia de Satanás. Él no solamente necesita una reparación y calibración completa, ciertamente necesita “aire en su neumático de repuesto”.

Esto se puede hacer, agradecidamente y con la tremenda misericordia de Dios. La situación tiene esperanza si él decide hacer cambios grandes y esenciales (2 Corintios 13:5). El apóstol Pablo le dijo a los hermanos con respecto a de su día, que necesitaban ocuparse en lo que era realmente importante (Romanos 13:11). Esto es cierto para los cristianos letárgicos de hoy en día. Si él está dispuesto a arrepentirse y renovar su condición espiritual él puede prosperar nuevamente (Apocalipsis 3:18-22; 2 Timoteo 1:6).

¿Y qué hay de usted? Usted probablemente experimente neumáticos desinflados espirituales en su vida debido a problemas y aflicciones que se encuentre. Pero si usted tiene “aire en su neumático de repuesto”, usted puede recuperarse de esos neumáticos desinflados espirituales y ponerse en movimiento nuevamente en la autopista divina de Dios. Se trata de tener una saludable y robusta relación con su Creador mientras intenta enérgicamente con su ayuda y poder, vivir su forma ideal de vida. También se trata de estar espiritualmente motivado y muy consciente sobre seguir su llamado maravilloso (Proverbios 31:27). Así que no deje nada a la suerte mientras esté viajando en el camino a la vida eterna. Asegúrese de tener siempre “aire en su neumático de repuesto”.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: