SI DIOS ESTÁ EN TODAS PARTES, ¿POR QUÉ TENGO QUE IR A LA IGLESIA?

Con todas nuestras ocupaciones diarias y lo cansados que podemos llegar al fin de semana para luego limpiar la casa, visitar familiares o vecinos, preparar la comida de la semana (si tú también lo haces) es muy frecuente escuchar a la gente decir que no tienen tiempo para ir a la iglesia.

Muchos dicen que creen en Dios y lo aman y no necesitan estar metidas en la iglesia todas las semanas para que Él lo sepa. Que tratan de ser lo mejor que pueden y ya.

Hay quienes dicen que mantienen su intimidad y comunión con Dios en la casa y en todas partes y leen todos los días una porción de la Biblia y que con eso se sienten bien.

De hecho, el saber que Dios es Omnipresente, es decir que está en todas partes, significa que está donde quiera que lo llames o le hables.

¿Pero cuál entonces es la importancia de ir a una iglesia?

Yo diría que además de adorarle y sentir la presencia del Señor en ese lugar, es importante por la posibilidad que tienes de relacionarte con otras personas con tus mismas creencias, y poder compartir con ellos cualquier inquietud o duda que tengas respecto de algo relacionado con Jesús o con la Biblia. Si ellos no tienen la respuesta, muy probablemente la tenga el Pastor.

Digamos que vas a emprender una tarea. Si es en algo que desconoces, lo mejor es educarte, prepararte. Para poder conversar con otros acerca de Dios, la iglesia también nos prepara. Si te hacen preguntas que no sabes cómo responder, acudes al Pastor o la esposa del Pastor y muy probablemente te ayuden con las respuestas.

Otra de las razones para asistir, es porque en las iglesias hacen estudios Bíblicos de los que puedes participar, hacen misiones para otros países, las cuales pueden ser impactantes en tu vida y también hacen retiros para chicos, para mujeres, para hombres y para parejas. Esos retiros nos nutren espiritualmente. Son tiempo que solo estamos dedicados a Dios y a Su palabra.

Así como nos nutrimos físicamente y nos ejercitamos, también nuestro espíritu necesita ejercitarse y alimentarse y una manera efectiva es asistiendo a la iglesia. Si tu excusa es que la gente de una iglesia a la que fuiste te decepcionó, recuerda que el hecho de ser cristianos no significa que somos inherentemente santos. Simplemente en todas partes hay de todo. Siempre nos vamos a topar con diferentes personalidades y maneras de ser. No busques perfección, porque no existe en este mundo. Tenemos que aprender a convivir y compartir e intercambiar con gente de todo tipo en esta vida. Es una enseñanza. No hay nadie perfecto, y si eres honesto, ni siquiera tú, solo Dios. Si alguien te decepcionó o te han decepcionado muchos, sigue buscando, hasta que consigas una iglesia donde la presencia de Dios supere cualquier influencia que puedan ejercer sobre ti los que asisten a esa iglesia y pídele a Dios que te de Sus ojos para mirar como Él mira, Su corazón para sentir y amar como Él ama y siente y Su sabiduría para tomar decisiones y para responder a quienes te pregunten acerca de Él.