Hay muchas ideas controvertidas sobre lo que es apropiado e impropio vestir. La modestia es un tema sobre el que muchos debaten. Hay incertidumbres y preguntas sin respuesta que hacen que muchos se pregunten: “¿cómo puedo abordar esto correctamente sin ser visto como partidario de” menos es más” o “pónganse ropas grandes y usadas”? Aunque podría sonar tonto, esto es un obstáculo.

Muchos cristianos tienen diferentes creencias sobre dónde se pasa la línea. Algunos se cubren del cuello hasta los tobillos, algunos solo se cubren hasta las rodillas, otros se aseguran de cubrirse los hombros, y la lista continúa. Realmente depende principalmente de cómo fue criada esa persona, su origen cultural y hasta su denominación. Pablo dijo en 1 Timoteo 2:9-10, “En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vean decorosamente, con modestia y recato, peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos. Que se adornen más bien con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan servir a Dios “. Aquí se dirigía solo a las mujeres de que se debería esperar de ellas. Él no dice “uno debe usar camiseta y overoles” o “uno debe usar un vestido ajustado al cuerpo”. EN ESE MOMENTOS, las mujeres mostraban la forma en que se vestían gastando su riqueza en accesorios costosos para lucir lujosas. Esto fue un problema porque llevó a atraer la atención hacia ellas, en lugar de hacia Dios. Ese era el punto que Pablo intentaba transmitir.

Esto se aplica todavía, de formas más variadas y evolucionadas (mejor teléfono móvil que los demás, la escuela que puedo pagarle a mis hijos, el auto que tenemos, etc.)

Vestirse de ropa y accesorios costosos juega un papel en esto porque a muchas personas les gusta presumir de lo que tienen, como las mujeres de quienes Pablo habla en este pasaje, cuando por el contrario deberían ser humildes sobre lo que Dios les ha dado. El diccionario español de Oxford define modestia como una persona “que no hace ostentación de sus cualidades o de sus éxitos.” Esto evidencia que el tema es más amplio de lo que generalmente se cree.

Ser modesto se trata del propósito real por lo cual la persona si vistió así. Hoy en día, las personas se visten de cierta manera para sentirse mejor en un tema de autoestima.

Es bueno amarse a uno mismo, pero no se debe permitir que el ego se eleve tanto. Si no, lo están haciendo por todas las razones equivocadas: alaban constantemente a su imagen, presumen ante los demás, tratan de llamar la atención etc. Debido a esto podrían comenzar a mostrar partes del cuerpo que bien saben que no deberían.

Si uno se siente incómodo usando cierta ropa en la iglesia, también debería sentirse incómodo al usarlo para salir a otro lugar. (Claro que también esto depende del lugar a donde se vaya, no nos vamos a poner una ropa de vestir en la playa).

La forma de vestir no se limita a la iglesia, porque entonces podríamos decir que somos una persona cuando estamos  en la iglesia y otra cuando estamos en otro lugar. Este criterio se debe llevar a cabo en todas partes. El Espíritu Santo nos permite saber lo que es apropiado. Si uno no está seguro, debería preguntarle a algún otro creyente con más experiencia. Esto se aplica a los hombres y las mujeres.

Piensa en las palabras de Pablo y aplica ese versículo bíblico. Cuando te mires en el espejo, hazte una pregunta: ¿estoy vestido/vestida así para mi vanidad?