10 razones por las cuales debes decirle NO a la pornografía

Años atrás, la pornografía estaba disponible únicamente para los mayores de edad y solo se conseguía en revistas o vídeos en VHS. Después de la llegada de internet, la industria pornográfica creció tanto que las estadísticas afirman que el 50% de todas las páginas web del mundo están dedicadas a este ambiente. Imágenes y vídeos están al alcance de todas las personas sin hacer distinción de su edad, raza, estatus económico o género, y están a solo un click de distancia. La facilidad con la cual se puede acceder a este contenido ha hecho que muchas personas crean que la pornografía no es mala, sino que de hecho puede ser beneficiosa; no obstante, diversas investigaciones científicas a lo largo de los años han comprobado que la pornografía no tiene nada de positivo. Todo lo contrario, lo único que causa es la destrucción de la persona que lo consume y afecta sus relaciones interpersonales.

  1. La pornografía se siente bien porque es como una droga.

La pornografía genera dopamina, una sustancia que estimula la región de satisfacción del cerebro. Cuando tu cerebro recibe la señal de que algo está causando la producción de dopamina, entonces hace que repitas la misma acción para tener placer. Sin embargo, conforme pasa el tiempo el cuerpo requiere más estímulos para incrementar la dopamina.

Esto explica por qué tantas personas que miran pornografía no se sienten satisfechas con lo que ven y comienzan a buscar imágenes más y más impactantes, violentas y que van en contra de la naturaleza humana.

  1. La pornografía daña tu vida sexual.

Por un lado, la pornografía puede causar que alguien se convierta adicto al sexo, pero por otro, hace que se deje de tener relaciones sexuales por completo. Estudios han comprobado que el consumo de pornografía hace que las personas tengan problemas al excitarse, sentirse atraídos, en su rendimiento y satisfacción sexual; incluso pueden tener disfunción eréctil y problemas con tener un orgasmo. Esto se debe a que la pornografía ofrece una perspectiva no realista sobre el sexo; y una vez que se consume regularmente, es difícil que las relaciones sexuales con personas reales causen la misma satisfacción que la pornografía.

  1. La pornografía disminuye tu capacidad de amar.

El Dr. Víctor Cline, en su ensayo Pornography’s Effects on Adult and Child, afirma que las personas que consumen pornografía tienen relaciones sentimentales distorsionadas y tóxicas con sus parejas. “Su lado sexual se convierte en un sentido, deshumanizado”, afirma el Dr. Cline. Asimismo explica que la pornografía hace que el estímulo sexual se convierta en lo más importante de una pareja; por lo cual no se puede sentir verdadero amor por otra persona, sino solo lujuria.

  1. La pornografía causa depresión.

Expertos han comprobado que la pornografía causa que las personas se aíslen, no puedan controlar su temperamento y caigan en la depresión. Estos síntomas de tristeza profunda podrían incluso no desaparecer después de que se ha dejado la pornografía. El psicólogo Dr. Gary Brooks, sostiene que “mientras más uno usa pornografía, más solitario se vuelve.”

El Dr. Brooks reitera que el consumo de pornografía causa no solo sentimientos de depresión, sino también de desprecio y degradación a uno mismo.

  1. La pornografía distorsiona tu forma de ver las relaciones sexuales y a las personas.

La pornografía es ficción. Los actores, las situaciones y todo lo que ocurre son el resultado de la fantasía de alguien, pero no son una representación de lo que sucede en la vida real. La afirmación de que la pornografía es una especie de guía para entender la sexualidad es completamente errónea. De hecho, los investigadores han comprobado que la pornografía es  usada como un estándar para la satisfacción sexual, la cual no se cumple cuando se tiene sexo con una persona. Por otra parte, estudios han encontrado que la pornografía hace que se vea a las personas no como seres humanos, sino como objetos diseñados para el placer.

  1. La pornografía modifica tus conexiones cerebrales.

Diversos estudios han demostrado que la pornografía modifica el cerebro. Hace que esté menos activo, que tenga menos conexiones y que incluso disminuya en ciertas áreas. Si bien aún se necesitan más estudios para continuar profundizando este enunciado, los resultados obtenidos hasta el momento confirman que la pornografía tiene efectos físicos en el cuerpo humano.

  1. La pornografía cambia tu perspectiva sobre lo que es moralmente correcto.

Un artículo publicado en la revista Communications Research, afirma que el uso de pornografía hace que las personas cambien su forma de ver las relaciones sexuales y estén más dispuestas a aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo. “Por ejemplo, estudios han encontrado que el consumo de pornografía se correlaciona positivamente con y/o la participación en conductas sexuales no tradicionales tales como tener múltiples parejas sexuales, tener relaciones sexuales continuas con múltiples parejas sexuales, sexo de una noche, sexo pre-matrimonial, sexo extra matrimonial, sexo extra-relacional, sexo en grupo, sexo por pago, y sexo casual”, afirman Paul J. Wright de la Universidad de Indiana y Ashley K. Randall de la Universidad de Arizona.

  1. La pornografía genera tráfico humano.

Hay diversas formas en las cuales la pornografía está estrechamente ligada con el tráfico humano; algunas de ellas son:

  • Los traficantes utilizan pornografía para entrenar a las víctimas de trata.
  • Los traficantes graban vídeos pornográficos de sus víctimas para controlarlas.
  • Los traficantes utilizan a las víctimas como actores o actrices en películas pornográficas.

Además, diversos estudios han concluido que el consumo de pornografía hace que las personas vean como aceptable el pagar por servicios sexuales de víctimas de trata de blancas. “La pornografía crea demanda por la prostitución, y también por el tráfico, por medio del consumo. Asumir que la pornografía es fundamentalmente una experiencia de sexo comprando, estimula la demanda de compra de mujeres y niños reales…”, esta fue la conclusión de la conferencia Demand Dynamics: Pornography Driving the Demand in International Sex Trafficking.

  1. La pornografía está ligada a la violencia.

Del mismo modo en que la pornografía cambia la perspectiva de lo que es correcto, también induce a ver a la violencia como algo normal. Las imágenes y películas pornográficas retratan situaciones que en otro contexto serían consideradas violencia. El contenido de esos materiales hace creer que la dominación, la violación, los golpes e insultos, la degradación y humillación (especialmente hacia la mujer), son parte del acto sexual.

  1. La pornografía destruye tu relación con los demás.

Hay miles de casos de personas que han sido despedidas de sus trabajos por ver pornografía durante el horario laboral. También son miles de matrimonios que se han terminado por causa de la pornografía. Asimismo hay registro de que la adicción a la pornografía hace que las personas se aíslen de la sociedad. Esto revela que la pornografía no es ningún tipo de entretenimiento sano que solo afecta a la persona, sino que tiene consecuencias más serias y de las cuales debemos estar alertas.