Cómo convertirse en un padre más confiable

Cuando mi esposa y yo nos enteramos de que íbamos a ser padres rebosábamos de confianza. Pensábamos: ¿qué tan difícil puede ser? Pero luego tuvimos hijos… ¡y entonces sí!

Nos dimos cuenta de que teníamos mucho que aprender.

Afortunadamente, Dios es clemente y misericordioso con los padres e hijos de igual forma. Mientras criábamos a nuestros hijos, descubrimos cinco estrategias que nos ayudaron a mantener la cabeza equilibrada.

papaEstos principios realmente van a aumentar tu confianza.

  1. Bendice a tus hijos. A los hijos les encanta que sus padres los elogien y estoy convencido de que ellos lo imploran. A medida que crecen tienen una tendencia a dirigirse hacia las personas que los afirman. Sé esa persona. Para los niños no hay sustituto a la hora de recibir una bendición de Mamá y Papá durante estos años de formación. Esto construirá una imagen positiva de sí mismos que los impulsará a nuevas alturas espiritualmente, emocionalmente y en sus relaciones.
  2. Supera los patrones familiares negativos. Esto puede ser duro si creciste en una familia disfuncional. Tú puedes ser parte de la “generación de transición” que deja de culpar a su pasado por la mala crianza de hoy. Recibe ayuda para sanar los dolores de tu infancia y empieza a establecer ejemplos saludables para tus propios hijos.
  3. Crea un hogar lleno de gracia. Los chicos aman tener un lugar seguro a donde ir con sus amigos y, 99 veces de 100, ese lugar es el hogar donde abunda la gracia. Si la atmósfera de tu casa es negativa o amenazante tus hijos encontrarán otro lugar en donde se sientan bienvenidos. Crear una atmósfera acogedora en el hogar significa incrementar una fluidez de aceptación y gracia.
  4. Comunícate con A.E.A. Una saludable dosis de A.E.A. (Afecto, Entusiasmo y Ánimo) ayuda maravillosamente con los niños. No debes ser un padre fácil de convencer; de hecho, la blandura no equivale al amor. Pero cuando eres justo, firme y consistente con A.E.A. construirás un lazo más fuerte con tus hijos, y eso será un tremendo estimulador de confianza para ti como padre.
  5. Cría hijos que amen a Dios y a sí mismos. La clave es el respeto. Cuando a los niños se les enseña los valores de obedecer a sus padres, honrar y respetar a Dios es fácil. La obediencia hace más fácil establecer una amorosa relación con Él. Pero no te detengas allí. Dale a tus niños el regalo de aprender a respetarse a sí mismos. Esta puede ser una de las más preciosas mercancías que un adolescente pueda tener. Los niños que se respetan a sí mismos toman decisiones correctas y sabias con mayor facilidad ¡y ellos aprenderán de ti a respetarse a sí mismos, Mamá y Papá!
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