Yo no soy camaleón

En la naturaleza hay un animalito muy curioso que tiene una capacidad extraordinaria para camuflarse en medio ambiente que lo rodea. El camaleón utiliza esta estrategia de defensa para esconderse de sus depredadores, o sea, de los grandotes que se lo quieren desayunar.

Los jóvenes cristianos vivimos en un mundo hostil. Nuestros amigos no cristianos no entienden nuestros gustos, nuestro lenguaje, nuestra forma de pensar y, para evitar que se burlen de nosotros, muchas veces hacemos lo que hace el camaleón: nos adaptamos al entorno social que nos rodea. ¿A quién no le ha pasado que se tiene que vestir, maquillar, hablar o ser como sus amigos solo para no ser rechazado?

El camaleón tiene que hacer esto cada vez que quiere librarse del peligro. O sea, si quiere vivir, tiene que camuflarse. Pero a nosotros, los hijos de Dios, se nos exhorta a no tratar de amoldarnos a la forma en que este mundo lo pide solo para librarnos de una situación incómoda (las bromas para hacernos quedar mal, por ejemplo). Incluso Dios nos dice que si somos objetos de burlas por ser sus hijos, debemos tomarlo como un sacrificio que hacemos por amor a Dios, y no como un calvario que tenemos que sufrir por “losers” o perdedores inadaptados.

Cuidado, no estoy diciendo que vivas como el blanco de las burlas cual mártir del sagrado corazón inmaculado. Más mas bien te animo a permanecer firme en tu fe y tus convicciones, porque te aseguro que si aprendes a hacer lo que a Dios le agrada le pese a quien le pese (¡incluso, a pesar de ti mismo!), ganarás el respeto y la admiración de los demás… ¡Y tal vez hasta tus amigos no cristianos se acerquen a ti a pedirte consejo cuando estén confundidos!

Pero, ¿dime si no es esto un verdadero sacrificio? ¿Por qué una chica cristiana no puede usar minifaldas y blusas con escote hasta la cintura si es tan fashion? ¿Por qué un chico cristiano no puede irse al rinconcito más oscuro a “conversar” con su novia si es tan romántico? ¿Por qué un joven cristiano no debe decir palabrotas si son la “única manera” de sacar el estrés?

¿Por qué tantas restricciones para los cristianos? ¿Por qué? ¿Por quéeeeee? !!!Que alguien me explique!!!

Pablo dice en Romanos 12:2: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” ¿Has conocido a alguien que parecía ser tan popular, alguien con quien tod@s querían andar y pasado el tiempo te enteras de que vive una vida triste, como resultado de un montón de malas decisiones? (“Quedó embarazada y no sabe de quién” o “se hizo drogadicto por seguirle la corriente a los del barrio”).

Eso es lo que el mundo ofrece cuando te amoldas a él. Pero Dios dice en su palabra, “déjame transformar tu forma de pensar, porque yo quiero un futuro diferente para ti, un futuro bueno, agradable y perfecto”.

Ser diferente es difícil, qué digo difícil, ¡DIFICILÍSIMO! Pero dando pequeños pasos de obediencia, siendo honestos con Dios y con nosotros mismos, formando hábitos para nuestro bien, pronto te darás cuenta de que Dios te fortalece cuando te sientes solo, incomprendido, como que no encajas… créeme, lo viví en carne propia muchas veces y aunque otros me rechazaron (incluso mis mejores amigos), Jesús nunca me dejo sola ni se avergonzó de mí.

CamaleónAtreverse a ser transformado en la mente (¡que no es lo mismo que dejarse lavar el coco!) es una de las decisiones más radicales que tendrás que tomar en tu vida. Si lo haces te espera un buen futuro, aun cuando el presente te haga llorar de vez en cuando; pero el no hacerlo, te asegura llorar en el futuro, incluso cuando el presente te traiga algunas satisfacciones temporales. Mi razonamiento me indica que no es tan malo no “tener un lugar” en este mundo… ¡sería peor no tenerlo en el cielo!

Tú, ¿qué elijes? ¿Yo? Yo me dejaré transformar y permaneceré firme en el camino que me llevará a la vida eterna… Después de todo, ¡YO NO SOY CAMALEÓN!