EL PROPÓSITO DE DIOS

  • Si nos preguntamos ¿Qué es lo que Dios se proponía al crear al ser humano? Nos daremos cuenta de que la redención del mismo fue un aspecto que no estaba contemplado en el principio de la creación
  • Dios quiere que el hombre reine. Hasta conseguir esto (que reine el género humano) quedará satisfecho (génesis 1:26-27).
  • El propósito de Dios consiste en ganar un grupo de personas parecidas a su hijo (romanos 8:29).
  • En este proceso cambiará el “status” de Unigénito a Primogénito de nuestro Señor Jesucristo.
  • Dios no determinó como algo por sentado la caída ni la redención, sin embargo sabía que podía ocurrir (génesis 3).

 

Trono de DiosIsaías 14:12-15 Dios retiró su autoridad de Satanás, este hecho nos remarca que el hombre debe gobernar en lugar de este querubín caído, esta autoridad debe ser ejercida en la Tierra, ya que es la esfera del hombre, y debe ser gobernada por éste en favor de Dios para evitar el caos y restaurar así la autoridad de Dios en ella (génesis 1:1-2).

Hasta el día de hoy el Señor continúa luchando por la Tierra. El hombre debe restaurar la Tierra y quitarla de manos de Satanás, además debe recuperar el cielo que corresponde a su esfera, es decir el natural (génesis 2:4, apocalipsis 12:7-10)

¿Por qué no es Dios mismo el que venza a Satanás?  ¿Acaso no sería muy fácil para Él poner a Satanás en su lugar?

Recordemos que en Isaías 14:12-15 el pecado de Satanás fue tratar de usurpar la autoridad de Dios haciéndose semejante a Él; si Dios mismo terminara con Satanás estaría dándole en parte la razón al descender de su nivel de Creador y Dios a simple criatura  al acabar con este ser. La criatura debe vencer a la criatura. El hombre debe acabar con Satanás.

 

DOS COSAS DISTINTAS

1.- Salvar almas es en beneficio del hombre, la redención coloca al ser humano en capacidad de poder reconciliarse con Dios y volver al punto de partida de Génesis 1 y 2, para poder ser una herramienta útil en manos de Él para su propósito.

 2.- Vencer a Satanás es en beneficio de Dios ya que como vemos en el capítulo 1 del Génesis ese era su propósito inicial.

Predicar el Evangelio exige un precio, pero, vencer a Satanás desde luego debe tener una exigencia mayor, para ello debemos tener una obediencia total a Dios. Una persona de doble sentir jamás derrotará a Satanás.

LO QUE EVA TIPIFICA

En el principio Dios simbolizó parte de su propósito a través de dos personas que tipifican cosas diferentes.

  • Adán tipifica al Señor Jesús 1ª Corintios 15:4-7; Romanos 5:14.
  • Eva tipifica la iglesia Efesios 5:31-32

Cuando leemos Génesis 2:18 Dios nos hace notar que Eva es una ayuda idónea para Adán, por lo consiguiente la iglesia es la ayuda idónea de nuestro Señor Jesucristo. El propósito que Dios establece para el ser humano es y debe ser compartido tanto por Jesús (Adán) como por la iglesia (Eva). Esta mujer fue planeada por Dios antes de la formación del mundo (apareció antes de la caída).

Y en Efesios 5:22-32 esta mujer también fue planeada antes de la formación del mundo, pero, revelada después de la caída. Si la iglesia no corresponde a Cristo, no se cumplirá el propósito de Dios.

EVA SALIÓ DE ADÁN

Pero, ¿por qué es que al ser creada Eva, en la materia prima de su creación no se usó la Tierra como en el resto de las criaturas?

Si Eva es simbólicamente la figura de la iglesia, deberemos entender que esta ayuda idónea sale de Adán, es decir la iglesia sólo puede salir de Jesús y no de la Tierra (génesis 2:21-23). Lo que procede de Cristo es la iglesia y nada que no provenga de Él puede ser parte de la misma, ya que la iglesia es otra forma de Cristo (Juan 14:3).

Como ejemplo, supongamos que antes de ser redimidos por la sangre del cordero, operábamos bajo un raciocinio alto o una inteligencia sobresaliente, y al formar parte de la iglesia tenemos la creencia de que esto puede incrementar nuestro proceso en la obra de Dios y por lo tanto tenemos una ventaja que los demás no tienen, esto es una suposición errónea, ya que como

 

 

 

aprendimos si esta inteligencia o temperamento o activismo o carácter etc. no proceden de Cristo no pueden ser parte de la Iglesia; para ello deben de pasar por la purificación de la Palabra, deben pasar por la cruz para que puedan al salir de Cristo y ser parte de la Iglesia, sólo así se puede cumplir el propósito de Dios satisfactoriamente.

EL PROPOSITO DE DIOS NO CAMBIA

Dios quería que el hombre gobernara para Él en la tierra, pero el hombre no alcanzó el propósito de Dios. En Génesis 3 se narra la caída del hombre y la entrada del pecado; el hombre vino a estar bajo el poder de Satanás, y todo parecía llegar a su final.

Aparentemente, Satanás salía victorioso y Dios era vencido. Aparte del pasaje en Génesis 1, hay dos porciones de las Escrituras que están relacionadas con este problemas: el salmo 8 y Hebreos 2.

SALMO 8

El salmo 8 muestra que e l propósito y el plan de Dios no han cambiado nunca (que el hombre gobierne para Él).

A pesar de que el salmo 8 fue escrito después de la caída del hombre, el salmista pudo alabar, pues sus ojos seguían puestos en Génesis 1:27-28.

El versículo 1 del salmo 8 dice: “Oh Jehová, Señor nuestro, cuán admirable es tu nombre en toda la tierra”. Aunque algunas personas calumnian y rechazan el nombre del Señor, el salmista proclama en voz alta. La expresión “en toda la tierra” es la misma que en Génesis 1:26.

Dios está usando al hombre para vencer al enemigo. El Señor Jesús citó el versículo  2 en Mateo 21:16 el enemigo puede hacer todo lo que pueda, pero aun así no es necesario que Dios se enfrente con él. Dios usará niños y los que maman para vencerlo.

El deseo de Dios consiste en conseguir hombres capaces de alabar (en todas sus expresiones) los que pueden alabar pueden vencer al enemigo.

En los versículos del 3 al 8, Dios nos permite ver que en cuanto a la tierra todavía puede ser restaurada, y que la posición que Dios dio al hombre aún sigue vigente.

Aunque Adán y Eva habían pecado, no pudieron parar el plan de Dios. El hombre puede caer y pecar, pero no puede desbaratar la voluntad de Dios.

DIOS TODAVIA EXIGE QUE EL HOMBRE DERRIBE EL PODER DE SATANÁS.

Lo que Dios era antes de la caída del hombre, Él lo sigue siendo. La decisión que Él tomó al principio sigue siendo Su decisión hoy en día. Él no ha cambiado nunca, es Inmutable.

 

 

HEBREOS 2

Génesis 1 habla de la voluntad de Dios en la creación; el salmo 8, de la voluntad de Dios después de la caída del hombre; y Hebreos 2, de la voluntad de Dios en la redención.

En los versículos del 5 al 8, todo debe ser sujeto al hombre; Dios lo propuso desde el principio. Pero todavía no ha resultado así. El salmo 8 decía que Dios hizo al hombre un poco inferior a los ángeles, pero el apóstol Pablo cambió la palabra “hombre” por “Jesús”. Él explicó que la palabra hombre alude a Jesús. La redención del hombre viene por Él.

Dios quería que el hombre ejerciera la autoridad por Él para echar a su enemigo de la tierra y del cielo relacionado con la tierra. Pero el hombre cayó y no tomó su lugar para gobernar. Por consiguiente, el Señor Jesús vino y tomó sobre sí un cuerpo de carne y sangre. Él se hizo el postrer Adán 1a corintios 15:45.

El Señor Jesús tuvo entonces dos posiciones:

  • Para Dios era el hombre del principio, el hombre que Dios designó desde el principio mismo.
  • Para el hombre es el salvador.

Lo que determinó en la creación sigue siendo Su propósito después de la caída del hombre. Dios se propuso ganar un grupo de hombres nuevos que tuviesen la imagen y semejanza de Su Hijo. Puesto que el Señor Jesús representa al hombre, el resto será semejante a lo que Él es y entrarán con Él en la gloria de acuerdo al verso 11.

Lo que Dios no consiguió con el primer Adán, lo conseguirá con el postrer Adán, el Cristo.

El hombre no sólo falló en la encomienda de gobernar, sino que fue sometido bajo el poder de Satanás. En Génesis 2 dice que el hombre fue hecho de polvo, y Génesis 3 indica que el polvo fue el alimento de la serpiente.

Debemos observar que el Señor Jesús no vino a este mundo a ser Dios, sino para ser hombre, porque Dios necesitaba un hombre. Si Dios mismo enfrentara a Satanás sería muy fácil. Éste hombre conquistó; este hombre fue victorioso. Él fue glorificado Hebreos 2:9.

Él no vino para recibir la gloria como Dios, sino la gloria como hombre. Nuestro Señor Jesucristo ascendió como hombre, en el futuro habrá muchos hombres allí. Tener dominio equivale a ser glorificado.

Nunca debemos suponer que el propósito de Dios consiste simplemente en salvarnos del lago de fuego para que disfrutemos de las bendiciones de su Reino.

Debemos recordar que Dios desea que el hombre siga a su Hijo en el ejercicio de su Autoridad en la tierra.

 

 

LA RELACIÓN ENTRE LA REDENCIÓN Y LA CREACIÓN

El deseo del corazón de Dios es expresado en la creación. La redención recobra lo que Dios no consiguió por medio de la creación.

REDIMIR SIGNIFICA RESTAURA Y RECOBRAR; CREAR SIGNIFICA DETERMINAR E INICIAR.

La Redención está relacionada con nosotros; nos beneficia al salvarnos y al traernos vida eterna. Pero la creación está relacionada con Dios y con la obra de Dios.

Nuestra predicación del evangelio debería llevarse a cabo con miras a devolver la tierra a Dios. Debemos exhibir el triunfo de Cristo sobre el reino de Satanás.

La voluntad de Dios desde la eternidad hasta la eternidad es una línea recta. La caída del hombre lo desvío en picada, la redención nos vuelve a impulsar hacia arriba y, si seguimos subiendo un día volveremos a tocar esa línea recta que es su voluntad. Cuando se toque de nuevo esa línea vendrá el día del Reino.

La comisión de la iglesia es doble:

  • Testificar de Su triunfo, el propósito de la iglesia es traerle beneficios al hombre.
  • Por otra parte, consiste en hacer que Satanás sufra pérdida.

EL DESCANSO DE DIOS

Dios realizó toda Su obra durante los seis días con este propósito. Su verdadera meta era crear al hombre, para hacerlo, Dios primeramente tenía que recuperar la tierra y los cielos arruinados. (Génesis 2:24) La expresión “los cielos y la tierra” alude a la creación en el principio. Pero la segunda parte “la tierra y los cielos” se refiere a su obra de recuperación y restauración.

El descanso viene después del trabajo. ¡Dios no reposó durante los primeros seis días, pero si lo hizo el! Séptimo día. Su reposo revela que Dios realizó el deseo de su corazón. Él hizo algo que le complacía.

¡Todo el anhelo de Dios se centraba en el! Hombre. Cuando Dios ganó un hombre, estuvo satisfecho y descansó.

 

 

PARA SEGUIR UNA SECUENCIA DE ESTA ENSEÑANZA CONSULTA TAMBIEN EL TEMA “LOS DOS ASPECTOS DE LA MUERTE DE CRISTO”.