GANANDO LA BATALLA DE LA MENTE

DIOS NOS LIBRÓ DEL PODER DE LAS TINIEBLAS Y NOS LLEVÓ AL REINO DE SU AMADO HIJO, POR QUIEN TENEMOS LA LIBERACIÓN Y EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

Al comenzar esta lección, la comenzamos con un título en tiempo presente, “Ganando”; no la comenzamos hablando en futuro “Ganaremos”, ya que es un asunto del presente. Y es por que al llegar a este punto, se supone que ya conocemos el plan de satanás, y le hemos pedido a Dios los códigos de guerra.

Lamentablemente muchísimos cristianos están sumergidos en una derrota mental, pensando y creyendo cosas que no son ciertas. O peor aún, sabiendo lo que es cierto (porque conocemos la verdad) pero no aplican esa verdad a la realidad.

Cuando nosotros comenzamos a vivir, aprendimos muchas maneras de enfrentar la vida o de defendernos. Desarrollamos lo que los psicólogos llaman un mecanismo de autodefensa. Por ejemplo; muchas personas han aprendido a mentir con el fin de protegerse. Esto definitivamente no es bueno. Pero cuando llegan a Cristo, muchos de esos “mecanismos” siguen funcionando en la mente de muchos creyentes. Hasta que vayan madurando y desechando todas esas malas costumbres.

Existen algunos otros mecanismos de defensa que las personas usan frecuentemente, entre ellas algunas como estos:

· La Negación.- negativa consciente o subconsciente a enfrentar la verdad.

· La Fantasía.- escape del mundo real.

· Aislamiento Emocional.- apartarse para evitar el rechazo.

· La Regresión.- retroceder a momentos menos amenazantes.

· Desplazamiento.- adueñarse de frustraciones ajenas

· Proyección.- culpar a otros.

· Racionalización.- Explicaciones para el mal comportamiento.

El apóstol Pablo hablo de cosas semejantes, que él describe como “fortalezas”.

2ª Corintios 10:3 “pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo”.

Las fortalezas son patrones de pensamientos que fueron programados en tu mente cuando aprendiste a vivir tu vida independiente de Dios. Pero cuando creíste, nadie presionó la tecla “borrar”. No se borraron los antiguos hábitos carnales en cuanto a patrones y mecanismos de defensa.

Lo que se aprendió hay que “desaprenderlo”. Si has sido educado mal, ¿puedes ser reeducado? Si creíste a la mentira ¿puedes renunciar a esa mentira y decidirte a creer la verdad? Todo es posible con el arrepentimiento, y el arrepentimiento es un cambio de mente, un cambio de actitud. Y eso es una lucha que está en la mente de cada persona. Podemos ser transformados porque tenemos la mente de Cristo en nosotros y el Espíritu Santo nos guiará a toda verdad (Romanos 12:2).

La palabra nos enseña que no tenemos que pensar ya como el mundo piensa. Debemos ir renovando nuestra mente día a día, sólo así podemos saber cuál es la voluntad de Dios.

Aquí es donde comenzamos a ganar cada batalla espiritual. Porque ya no pensamos como antes lo hacíamos, sino que pensamos como Cristo pensó, y después de pensar, procedemos a actuar, para que los pensamientos no sólo sean teoría, sino una práctica diaria. Dios nos protege, y Él nunca nos va a dejar solos (Mateo 28:20).

En la guerra Espiritual debemos de saber dos cosas:

  • Jesús está siempre con nosotros.
  • Y la otra es que si guardamos lo que Él nos enseñó, entonces tendremos la victoria.

Pero por este motivo no pienses que satanás ya no le interesa manipular su mente para lograr sus propósitos. El objetivo del diablo siempre es que los pensamientos de él se infiltren en los de cada creyente. El enemigo sabe que sí puede controlar tu mente entonces podrá controlar tu vida. Es por eso que todo creyente debe de someter a los pensamientos de Cristo Jesús (2 Corintios 10:5).

Esto es un asunto de todos los días, derribar los argumentos y toda altivez del enemigo contra Dios.

“UNA DE LAS COSAS IMPORTANTES EN LA GUERRA ESPIRITUAL, Y EN LA BATALLA DE LA MENTE, ES QUE NO PUEDE EXISTIR RENCOR”.

Si una persona no ha perdonado a alguien, o no se ha perdonado a sí mismo, Satanás puede ganar ventaja como lo indica el apóstol Pablo (2ª corintios 2:10).

EL PERDÓN ES NECESARIO, EL PERDÓN SANA TODA HERIDA, Y CUANDO PERDONAMOS ENTONCES SANAMOS. NADIE SANA PARA PERDONAR, SE PERDONA PARA SANAR.

Muchas personas creen que lo que viene a su mente es voluntad de Dios, y no necesariamente es un pensamiento de Dios. Una persona que tiene problemas al orar, al leer la Biblia o al estudiar la palabra, y tiene pensamientos contrarios a lo que está haciendo, y dice: posiblemente Dios no quiere que yo lea la Biblia, o es que me cuesta mucho orar, ¡Pero Dios debe de entenderme!, definitivamente esos pensamientos no proviene de Dios.

Cada mensaje que escuchamos de la Palabra de Dios, debe de quedar en nuestra mente, pero que no se quede como congelado. Debe de tomar vida en nosotros mismos. Lo que oímos debemos hacer.

En esta batalla de la mente, si tenemos la palabra de Dios, la hacemos real en nuestra vida, si permanecemos en la palabra y en Cristo, todo lo que pidamos, Cristo lo hará. No estamos en desventaja cuando nos enfrentamos con el diablo y sus demonios. Se nos ha dado potestad sobre todo poder del enemigo, nuestra posición debe de ser de confianza y de confianza en la fe de que vamos a ganar. Recordemos que el diablo ya fue vencido por Jesús (Apocalipsis 12:10-11).

PASOS PARA LA VICTORIA ESPIRITUAL

Debemos de estar en armonía con Dios en todo momento, y seguir los pasos que la misma palabra nos enseña.

1. ) Confesión de pecado

Para obtener la victoria en nuestra guerra espiritual, debemos primero arrepentirnos y confesar nuestros pecados a Dios y recibir su perdón. El apóstol Juan nos dijo como hacer esto 1 Juan 1:9.

2. ) Compromiso

Debemos de comprometernos, en un cien por ciento a Jesús como Señor de nuestras vidas. Y someternos a su Señorío Romanos 2:1-2.

3. ) Separación del mundo

Debemos poner a un lado nuestros propios deseos y ser guiados por el Espíritu de Dios. Nosotros, como Jesús, debemos decir, “yo sólo hago lo que veo a mi Padre hacer” Juan 5:19.

4. ) Tener una actitud de amor

Como soldados, hombres y mujeres de fe en el ejército de Dios, no debemos volvernos arrogantes y ásperos en nuestra actitud hacia otros Filemón 1:4-5.

5. ) Ninguna concesión

En tanto caminemos en una relación íntima con Dios – Sin la mezcla de concesión, pecado o mundanalidad en nuestras vidas – Dios nos advertirá de las estrategias de Satanás para derrotarnos por la operación del don espiritual del discernimiento de espíritus 2ª Corintios 2:14.

6. ) Ningún especialista espiritual

En el reino de Dios, no es el plan de Dios que la guerra espiritual y la liberación sean logradas llamando o buscando un especialista, o un “cazador poderoso de demonios”. Por el contrario, como el apóstol Santiago escribió, todo resistente debe resistir al diablo Santiago 4:7.