LAS GUERRAS ESPIRITUALES 3

LOS CÓDIGOS DE GUERRA

LA GUERRA INVISIBLE SE LIBRA ENTRE EL HOMBRE Y SATANÁS, UNO CONTRA EL OTRO, Y AMBOS CONTRA DIOS. EL SEÑOR, SUPREMO SOBRE TODO, NO SE ENCUENTRA EN LA LISTA COMO UN OPONENTE O UN COMBATIENTE, EL ES DIOS.

LECCIÓN 2

Los códigos de guerra son necesarios para poder salir victoriosos, sin tener bajas ni tener un desgaste mayor. Cuando no sabemos contra quién peleamos, ni donde vienen los ataques, necesitamos urgentemente los códigos. ¿Pero qué son los códigos espirituales? Es la dirección de Dios a través de la Unción y la Revelación del Espíritu Santo, que nos advierte y nos da la dirección.

Josué 3:9 Entonces Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos y oíd las palabras del SEÑOR vuestro Dios.

Josué convocó al pueblo, les dijo acercaos. Debemos acercarnos a Dios para que dé los códigos, las órdenes a seguir. Cuando así lo hagamos. Él nos hablará y nos dará la dirección, y vayamos a ver su Gloria en medio de la Guerra, en medio de la conquista.

Debemos recordar que nuestra lucha no es contra carne y sangre, igualmente los códigos y las armas no son carnales.

2 Corintios 10:4 porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas

Esos códigos, llevan nuestra vida a través de la oración y el ayuno. Los códigos son revelados a nuestra vida por medio del Espíritu Santo. Es la misma Unción de Cristo obrando en nuestra vida.

1 Juan 2: 20 Pero ustedes tienen la unción (son ungidos) del Santo, y todos ustedes lo saben.

Si tenemos a Cristo tenemos al Espíritu Santo, y si Él está con nosotros, entonces el conocimiento llega a ser parte de nuestra vida. Por lo tanto somos capacitados por Dios, para recibir su dirección en las tribulaciones, y situaciones difíciles de nuestra vida, que también esto es una guerra espiritual.

Estamos rodeados de aire. Y el aire es donde está el príncipe de este siglo.

Efesios 2:1-2 Vosotros, antes, estabais muertos a causa de las maldades y pecados en que vivíais, pues seguíais el ejemplo de este mundo y hacíais la voluntad de aquel espíritu que domina en el aire y que anima a los que desobedecen a Dios.

Como dice la Palabra, en el aire está el espíritu principal de la maldad. En el aire están los demonios, que desean hacer el mal, y la mayoría lo hacen por medio de engaño. Cuando hablamos de demonios, penamos que los mismos no pueden tocar a los creyentes. En otras palabras, que un cristiano es imposible de que esté endemoniado.

Veamos la diferencia entre un cristiano influenciado por un demonio, un cristiano controlado por un espíritu inmundo y un poseído.

INFLUENCIADO 1 Pedro 5:8 Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.

Los creyentes estamos expuestos a ser influenciados por el diablo, para hacer lo contrario de la Palabra de Dios. Es por eso que el apóstol Pedro nos advierte y nos dice que practiquemos el dominio propio y que estemos alerta, que seamos sobrios y que estemos velando.

CONTROLADO Hechos 5:3 —Ananías —le reclamó Pedro—, ¿por qué dejaste que satanás te dominara para que le mintieras al Espíritu Santo y te quedaras con parte del dinero que recibiste por el terreno?

En este ejemplo de Ananías y Safira, que vendieron una propiedad, y en vez de llevarlo todo, mintieron, cuando dijeron que habían vendido la propiedad en la cantidad que estaban entregando, cuando en realidad habían tomado una parte para sí. El pecado no era que no entregaron todo el dinero, sino la mentira. El mentir es pecado, y Pedro le dice ¿por qué dejaste que satanás te dominara y te hiciera mentir al Espíritu Santo?

POSEÍDO Marcos 5:2-8 Tan pronto como desembarcó Jesús, un hombre poseído por un espíritu maligno le salió al encuentro de entre los sepulcros. Este hombre vivía en los sepulcros, y ya nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. Muchas veces lo habían atado con cadenas y grilletes, pero él los destrozaba, y nadie tenía fuerza para dominarlo. Noche y día andaba por los sepulcros y por las colinas, gritando y golpeándose con piedras. Cuando vio a Jesús desde lejos, corrió y se postró delante de él. — ¿Por qué te entrometes, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? —Gritó con fuerza—. ¡Te ruego por Dios que no me atormentes! Es que Jesús le había dicho: « ¡Sal de este hombre, espíritu maligno!»

Ya este demonio no opera bajo el engaño, sino bajo la posesión. Una persona que ha nacido de nuevo, que tiene a Jesús en su corazón y que es Templo del Espíritu Santo, no puede estar poseído, eso es imposible. Pero si una persona está influenciada o controlada en ciertas áreas, más no una posesión total como en el caso del hombre gadareno.

ScreenHunter_01 Dec. 16 16.58 POSESIÓN (IMPOSIBLE) 1 Juan 5:18

CONTROL (POSIBLE) Hechos 5:3

INFLUENCIA (PROBABLE) 1 Pedro 5:8

 

¿Cómo hace el diablo para influenciarnos o controlarnos? POR ENGAÑO.

Es por eso que debemos de pedirle a Dios los códigos de esta guerra, los códigos genéticos espirituales, para saber en qué área está operando satanás.

EN EL CASO DE LOS CREYENTES, EL DIABLO ATACA POR MEDIO DEL ENGAÑO.

Decimos que no hemos pecado cuando estamos en pecado, eso es engaño.

  •  Oímos la palabra pero no la hacemos:

Santiago 1:22 Sean hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.

  • Decimos que no pecamos o no tenemos pecado:

1 Juan 1.8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.

  • Pensamos que somos algo que no somos:

Gálatas 6:3 Porque si alguien se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo.

  •  Pensamos que somos algo en este siglo:

1 Corintios 3:18-19 Nadie se engañe a sí mismo. Si alguien de ustedes se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio.

  •  Pensamos que no cosecharemos:

Gálatas 6:7 No se dejen engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.

  • Pensamos que el injusto heredará el reino de Dios:

1 Corintios 6:9-10 ¿O no saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se dejen engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.

  •  Pensamos que podemos juntarnos continuamente con malas compañías sin ser corrompidos:

1 Corintios 15:33 No se dejen engañar: “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.”

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