¿QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE PARA NOSOTROS?

“YO SOY EL ETERNO TU DIOS, QUE TE SAQUÉ DE LA TIERRA DE EGIPTO, DE CASA DE SERVIDUMBRE. NO TENDRÁS DIOSES AJENOS DELANTE DE MI” (Éxodo 20:2.3).

Cuando alguien le preguntó a Jesucristo cuál era el mandamiento principal de la Ley, él respondió nombrando el precepto que hace hincapié en la suprema importancia de nuestra relación personal con Dios (Mateo 22:34-38; Deuteronomio 6:5).

Este es el compromiso más importante que podamos hacer en toda nuestra vida: establecer, cultivar y mantener una relación personal con Dios. (Ese es el meollo del primero de los diez mandamientos Éxodo 20:3).

Son muchas las cosas que pueden interponerse entre nosotros y nuestro Creador; y hablando en términos prácticos, la fuerza que ejerce la mayor influencia en nosotros y determina nuestros ideales es lo que se convierte en el objeto de nuestra adoración.

LA BASE DE NUESTRA RELACIÓN CON DIOS.

La Biblia es muy clara en lo que se refiere a nuestra relación con Dios: ¡ÉL ES NUESTRO CREADOR!

El profeta Isaías reprendió a los antiguos israelitas por no captar lo que significa confiar en Dios y honrarlo (Isaías 40:26-28).

Todo lo que somos y todo lo que poseemos proviene de Dios. La única fuente confiable de seguridad -ahora y en el futuro- es la relación que tengamos con nuestro Creador.

En la Biblia se nos asegura que nuestro Hacedor es un ser vivo y real, el único y verdadero Dios (Jeremías 10:10). Nunca debemos dirigir nuestra adoración hacia ninguna de las cosas que creó, ni debemos considerarlas como la fuente de nuestra vida y bendiciones.

LA ADORACIÓN A LA NATURALEZA

La adoración que el hombre tiene por la naturaleza, o por algún aspecto de la misma, ha dado lugar a un sinnúmero de religiones idólatras. Las grandes culturas idólatras de Egipto y Mesopotamia al igual que la de los Heteos y los Cananeos, se centraba en la naturaleza. Ellos no tenían el concepto real de un solo Dios, el Creador y Todopoderoso. Y así atribuían los caprichos del clima, los sucesos agrícolas y la geografía del mundo a su alrededor a toda una serie de dioses.

Ensalzar a la creación es la piedra angular del concepto materialista del universo, el cual goza de tanta aceptación en la actualidad.

¿POR QUE LA GENTE SE VUELVE A LA SUPERSTICIÓN Y A LA IDOLATRÍA?

Hace unos 2000 años el apóstol Pablo explicó que, en gran medida la superstición y la ceguera religiosa se deben a la tendencia humana de atribuirle a la creación física inteligencia y poderes que pueden dar vida. (Romanos 1:21-25).

El primer mandamiento nos advierte que no aceptemos una religión o filosofía que enseñe que nuestra vida y bienestar se originan de algo que no sea el Dios verdadero. No hay más que un solo Dios, y fuera de Él no hay otra fuente de vida y bendiciones (Deuteronomio 10:14).

¿CÓMO PUEDE SER MÁS REAL PARA NOSOTROS EL DIOS VERDADERO?

Por medio de las admirables obras de Dios podemos comprender mejor su carácter. David expresó su tremenda admiración por el cuidado y preocupación que Dios tiene por su creación (Salmo 145:5-9).

Moisés dijo que Dios “hace justicia al huérfano…” (Deuteronomio 10:18). Por su parte, Jesús nos hace ver que Dios es tan amoroso y misericordioso con todos incluso “hace salir su sol sobre malos y buenos, y… hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:45). Dios se preocupa por el bienestar de todos los seres humanos, aun por aquellos que ignoran su existencia.

¿Por qué es tan importante que entendamos el carácter fundamental de Dios? Porque él quiere crear en nosotros ese mismo carácter: su naturaleza divina (2 Pedro 1:4).

Comprender esto requiere un gran cambio mental (Romanos 12:2). ¿Qué clase de renovación debe llevarse a cabo en nuestra forma de pensar? (Efesios 5:1, Filipenses 2:5).

Dios quiere que imitemos el ejemplo perfecto que Jesucristo nos dejó: su forma de pensar, sus actitudes y su concepto de vida, y que de esta manera lleguemos a ser cada vez más como Él (1ª Corintios 11:1) ¿Cómo se efectúa este cambio en nuestra mente?

ESTUDIAR Y PRACTICAR LA VERDAD DE DIOS

Aprendamos a conocer a Dios siguiendo sus caminos e imitando el amor que Él tiene por los demás (1ª Juan 2:3; 4:8). La Biblia es el libro de texto que nos dice lo que necesitamos saber acerca de Dios. Para poder conocerlo tenemos que estudiar esas Escrituras inspiradas.

LA RELACIÓN FAMILIAR

La relación que Dios quiere tener con nosotros es la de hijos con su padre (2 Corintios 6:18). Aquí podemos ver en que consiste el impresionante propósito de nuestra existencia: el continuo desarrollo de un carácter justo y la realización de nuestro potencial como miembros de la familia de Dios (Mateo 5:48).

Jesucristo nació con el propósito de ser el Salvador de la humanidad (Hebreos 2:9-11). Este es el increíble y asombroso propósito por el cuál usted nació: ¡para llegar a ser un miembro de la familia de Dios!