Recordemos como primer punto hermanos que de acuerdo al relato Bíblico primero fue lo invisible-espiritual y posteriormente lo visible-físico, así es que respetando este principio analicemos esta enseñanza en ese orden.

A nivel cielos (plural) la primera vez que oímos acerca de la alabanza e instrumentos musicales es con referencia a “Lucero”.

Es en el libro del profeta Ezequiel 28:13 se nos narran los materiales con los que estaba constituido este maravilloso ser (hasta que pecó). Pero es hasta la segunda parte del versículo que claramente observamos dos clases de instrumentos que tipifican a los instrumentos de percusión (tamboriles), y de viento (flautas).

En el libro del profeta Isaías 14:11 encontramos la tercera clase que nos faltaba, cuerdas (arpas). Estos son los tres tipos principales de los que se derivan todos los instrumentos.

Por tanto al tener “Lucero” acceso a los instrumentos de las tres clases, no es difícil deducir que era Él el encargado de la alabanza para Dios debido a su perfección y cercanía (recordemos que los querubines normalmente están presentes delante de la majestad de Dios: Ezequiel 1:5, Génesis.3:24, Éxodo 25:18, 2 Crónicas 3:10).

Veamos a la luz de las escrituras en el Salmo 150 la exhortación a alabar a Dios con instrumentos; Al ser creados para la honra, gloria, poder, y majestad de Dios; Los instrumentos y sobre todo sus sonidos están cargados de un poder espiritual que crea el hábitat adecuado para la manifestación de un poder superior.

Al caer de su estado de gracia “Lucero-Satanásconservó este poder a través de la música, claro que al convertirse en enemigo de Dios ahora utilizaría este don para su propio beneficio (Podemos verlo hasta nuestros días en que la música y sobre todo las letras de los cantos hablan de la corrupción de la carne en todas sus manifestaciones).

La primera vez que vemos instrumentos musicales a nivel tierra los encontramos en un descendiente de Caín llamado Jubal (Música) en Génesis 4:21 “Jabal tuvo un hermano llamado Jubal, quien fue el antepasado de los que tocan el arpa y la flauta”.

Literalmente Caín era hijo del maligno 1ª de Juan 3:12 (lo que explicaremos en otra enseñanza).

Así es que durante mucho tiempo este bendito don de Dios y para Dios (La alabanza) estuvo no solo en manos de los descendientes de Adán, sino de una manera corrupta a través de los descendientes de Caín. (Caín-lanza o adquisición) (Abel- aliento o vapor).

Nota: viento o aliento en el idioma hebreo se pronuncia igual a espíritu, es decir “ruash”). Al analizar el nombre de cada uno de los hermanos notaremos la unción y destino de cada uno de ellos.

Más adelante debido a la corrupción del hombre, Dios tuvo que purificar la tierra conservando a solo ocho personas: Noé, su esposa, sus tres hijos y sus respectivas esposas.

De estos tres hijos de Noé llamados SEM-Renombrado, CAM-Negro o Caliente y JAFET-Famoso o expansión, dependería el traslado del conocimiento de Dios y sus estatutos a las nuevas generaciones que habrían de poblar la tierra.

Dado que estos tres tenían conocimiento de cómo alabar a Dios veamos como influyó esto en el mundo hasta nuestros días.

Los hijos de Cam emigraron a lo que hoy conocemos como África y parte de oriente (Génesis 10:6), los hijos de Jafet se establecieron en Europa y los descendientes de Sem se establecieron en medio oriente.

Es así como quedó repartida la música y muchas otras cosas de acuerdo a la unción de cada uno de los hijos de Noé.


NOMBRE Y
SIGNIFICADO

UBICACIÓN

INSTRUMENTO
Y FIGURA

CONCEPTO
Sem
Renombre
Medio
Oriente
Vientos
Espíritu de la
música
Se le atribuye
la melodía.
Ruash
significa
viento o espíritu,
es la voz de la Música
Jafet
Expansión o
famoso
Europa Cuerdas
Alma de la
música,
da unidad
Se le relaciona
con la armonía
que es la
conclusión de la
Música
Cam
Negro o
caliente
África y
parte  de
Oriente
Percusiones
Cuerpo de la
música da
velocidad o
lentitud
Es el Ritmo de la
música, es decir el
tiempo. Se le asocia
con el sonido del
corazón

La adoración es el amor llevado al extremo. Pero recordemos una cosa la alabanza no se creó para evangelizar, si no como tributo a Dios.

El diccionario define alabanza como expresiones o palabras que elogian, y algunos sinónimos de alabar son por ejemplo admirar, elogiar, exaltar, honrar, y adorar.

Una definición de la alabanza cristiana sería agradecimiento y adoración a Dios con alegría y la celebración de su bondad y gracia. Esto implica simplemente el acto de elogiar como es debido a Dios solamente.

Alabar a Dios – ¿Por qué? ¿Por qué es importante alabar a Dios? Las razones son incontables.

Primero: Dios se merece toda la alabanza y Él es digno de recibir nuestra alabanza:

  • “Porque grande es Jehová y digno de suprema alabanza, temible sobre todos los dioses.” (Salmos 96:4).
  • “Grande es Jehová y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.” (Salmos 145:3).
  • “Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos” (2 Samuel 22:4).
  • “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (Apocalipsis 4:11).

Segundo: alabar a Dios es una muestra de reverencia y gratitud.

En Nehemías 8:6 dice: “Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén!, alzando sus manos, y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra.” Cantar, levantar las manos y arrodillarse son actos de adoración.

Tercero: alabar a Dios es útil y favorable para nosotros.

Al adorar a Dios, reconocemos y recordamos la grandeza de Dios. Su poder en nuestra vida es reforzada en nuestro entendimiento. “Alaben al Señor, porque el Señor es bueno, canten salmos a su nombre, porque eso es agradable. ” (Salmos 135:3 NVI).

Cuarto: el alabar hace fluir fortaleza en la fe.Lo que hace que Dios se mueva a nuestro favor.

“De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, para hacer callar al enemigo y al vengativo.” (Salmos 8:2).

Alabar a Dios también transforma el ambiente espiritual que nos rodea. 2 Crónicas 5:13-14 ilustra claramente la alteración que sucedió cuando los Levitas dieron alabanza y gracias al Señor y el templo fue lleno con una nube que simbolizaba la gloria de Dios. “Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo; Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.”

Quinto: Dios habita en medio de la alabanza.

Salmos 22:3 dice: “Pero tú eres Santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel”. Si quieres ver una clara manifestación de la bendición y gracia de Dios todo lo que necesitas hacer es alabarle con todo tu corazón, tu mente y tu alma.

Alabar a Dios – ¿Quién?

¿Quién alaba a Dios? Salmos 150:6 establece “Todo lo que respira alabe a Jehová.”

La Biblia menciona:

• Toda la naturaleza alabe a Dios.

“Alabad a Dios desde la tierra, los monstruos marinos y todos los abismos; el fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad que ejecuta su palabra; los montes y todos los collados, el árbol de fruto y todos los cedros, la bestia y todo animal, reptiles y volátiles”. Salmos 148:7-10.

El sol, la luna, las estrellas y más.

“Alabadle, sol y luna; alabadle vosotras todas. Lucientes estrellas. Alabadle, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos”. Salmos 148:3 (Salmos 19:1)

Los ángeles alaben a Dios.

“Alabadle, vosotros todos sus ángeles.” Salmos 148:2

Aún el enojo es usado por Dios para Su alabanza.

“Ciertamente la ira del hombre te alabará”. Salmos 76:10

Los niños deben ser enseñados a alabar a Dios.

“No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová y su potencia, y las maravillas que hizo.” Salmos 78:4

Nosotros no podemos sentir la alegría y los beneficios de alabar a Dios hasta que hayamos recibido a Jesús como nuestro Señor y Salvador. Como hijos de Dios, El mora en nuestros cuerpos a través del Espíritu Santo. Eso significa que a donde quiera vayamos, Dios puede ser alabado.

1ª Corintios 6:19-20 dice que “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños, fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.”

Alabar a Dios – ¿Cuándo?

La alabanza a Dios puede ser ofrecida en cualquier lugar, en cualquier momento. A veces alabaremos a Dios internamente como dice en Salmos 9:2 “Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo.”.

Otras veces tenemos la oportunidad de dar gloria y alabanza a Dios en público. Salmos 22:22 dice: “Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré.” ¡Aprovechemos las oportunidades para dar alabanza a Dios!

• “Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca. (Salmos 34:1).”

• “Mirad, bendecid a Jehová, vosotros todos los siervos de Jehová, los que en la casa de Jehová estáis por las noches. Alzad vuestras manos al santuario, y bendecid a Jehová.” (Salmos 134:1-2).

La alabanza brota cuando cantamos a Dios, ya sea en la iglesia o solos – en nuestro carro o en la ducha. Si nuestro deseo es agradar el corazón de Dios, adorémosle sin importar el lugar o cuántas personas estén haciéndolo.

Alabar a Dios – ¿Cómo alabar a Dios?

¿Cómo podemos dar adoración a Dios? ¿Qué podemos hacer para convertir la alabanza en una parte integral en nuestra vida? La alabanza puede ser expresada en una canción, en un verso o en una oración y debe ser en una forma continua. En Salmos 34:1 dice: “Bendeciré a Jehová en todo tiempo, si alabanza estará de continuo en mi boca.” Salmos 71:6 dice “En ti he sido sustentado desde el vientre; de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó, de ti será siempre mi alabanza.”

Exteriormente alabamos a Dios a través de nuestras acciones cotidianas, e internamente a través de nuestros pensamientos. La alabanza es un acto de adoración cristiana.

¿Cómo empezamos a alabar a Dios?

Empecemos alabando a Dios por quien Él es para nosotros personalmente. Proclame que Dios la bondad de Dios es sin medida, es abundante y desbordante.

­ Alabe a Dios por Su santidad, misericordia y justicia (2 Crónicas 20:21, Salmos 99:3-4)

  • Alabe a Dios por Su gracia (Efesios 1:6)
  • ­ Alabe a Dios por Su bondad (Salmos 135:3)
  • ­ Alabe a Dios por Su fidelidad (Salmos 117)
  • ­ Alabe a Dios por Su misericordia (Salmos 63:3-4)
  • ­ Alabe a Dios por el don de salvación (Efesios 2:8-9)

Alabar a Dios – ¿Cómo alabar y adorar a Dios?

La Biblia dice que Dios disfruta la alabanza. Dice que Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo.

Muchas veces escuchamos que se repite la frase “Alaba al Señor”, “Alaba al Señor”. Pensemos un momento en la expresión. “Alaba al Señor” es una orden, un mandato. Tiene la misma construcción gramatical que “Lave los platos”. Los platos no se van a lavar solo por repetir una y otra vez “lave los platos, lave los platos”. Uno no alaba al Señor solo por repetir la frase “Alaba al Señor” una y otra vez. Uno alaba al Señor diciendo palabras como: “Dios eres tan bueno, amoroso y misericordioso conmigo. Gracias, gracias ¨.

Algunas veces cantamos cantos como el que dice “Alabad a Jehová, naciones todas, pueblos todos, alabadle”, que empiezan con una invitación, exhortación o mandato para que alabemos a Dios. Y luego todos juntos comenzamos a alabar a Dios con las siguientes palabras; “Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya. Amén” O cantos en los que mencionamos que Él es mi roca, mi fortaleza, etc. Todas esas son palabras de alabanza que hacen que nuestra relación con Dios crezca.

David nos enseñó cómo dar alabanza a Dios.

Desde muy joven, David descubrió el poder de la alabanza. “Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado. En la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.” (Salmo 48:1)

I. David se emocionaba al alabar a Dios. Él quería exaltar a Dios con excelencia. Tal es el ejemplo que vemos en 1 de Crónicas 23:5, nos dice que David hizo una banda de 4000 músicos con los instrumentos que él hizo, para tributar alabanzas a Dios. ¿Puede imaginarse cómo ha de sonar una banda de 4000 músicos tocando música de alabanza para Dios?

Dios dejó una gran impresión en David. Dios era real a David. Dios era especial. David hablaba con entusiasmo acerca de las maravillas y glorias de Dios. Él quería dar a Dios una alabanza a lo grande. Él quería celebrar la gloria y bondad de su Dios de una espectacular como lo sería con una banda de 4000 músicos.

David nos da instrucciones específicas de cómo dar una alabanza de calidad.

El primer consejo que David nos da es que alabemos a Dios con todo lo que tenemos. “Alabaré a Jehová con todo el corazón ” (Salmos 111:1).

Segundo: David dijo: “No susurren, canten fuerte y claro.” “Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.” (2 Crónicas 20:19) ¿Cuántos cantantes con alta voz se necesitarán para ser escuchados por encima de una banda de 4000 músicos?

Tercero: David dijo que nos enfoquemos en el poder y grandeza de Dios. “Alábenlo por sus proezas, alábenlo por su inmensa grandeza.” (Salmos 150:2 NVI)

Cuarto: David instruyó que subamos el volumen y que nos metamos en la alabanza con nuestro cuerpo, alma y espíritu. “Alábenlo con sonido de trompeta, alábenlo con el arpa y la lira. Alábenlo con panderos y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos resonantes.” (Salmos 150:3-5)

Quinto: David nos manda que involucremos a nuestro pájaro, perro, gato, etc. “Todo lo que respira alabe al Señor. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! (Salmos 150:6 NVI) Ahora podemos entender qué es dar una Alabanza de excelencia con letra y música a nuestro Dios.

II. Dar una alabanza de excelencia a Dios trae como pago de vuelta la Bendición de Dios. Amón y Moab fueron a atacar el pueblo de Judá. El rey Josafat estaba atemorizado porque sus enemigos eran fuertes. Dios les dijo El pelearía esa batalla por ello. Todo lo que Dios esperaba de ellos era que marcharan a encontrarse con el enemigo cantando canciones de alabanza. “Puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salían la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre”. (2 Crónicas 20:21)

La Nueva Versión Internacional dice: “Josafat designó a los que irían al frente del ejército para cantar al Señor y alabar el esplendor de su santidad con el cántico: Den gracias al Señor, su gran amor perdurará para siempre:” (2 Crónicas 20:21 NVI)

Notemos qué viene luego: “Y cuando empezaron a entonar cantos de alabanza, el Señor puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá y se mataron los unos a los otros.” (2 Crónicas 20:22) Un tiempo de alabanza le salvó el día al pueblo de Judá.

Hay muchos momentos para sentirse derrotados y frustrados en nuestra vida. Las depresiones y los desalientos nos siguen constantemente. Las fuerzas malignas se levantan para derribar las mentes y el futuro de nuestros niños. Escuchamos como las personas trabajan cada vez más duro para ganar unas monedas.

Mientras más nos enfocamos en estas condiciones más deprimente se vuelve la vida. Muchas personas se preguntarán: “¿Cómo puede la alabanza cambiar estos problemas?”

La alabanza nos guía a enfocarnos en la manera de solucionar el problema, no en el problema mismo. Cuando nos relajamos, quitamos nuestro enfoque emocional en lo que nos está preocupando. Esto abre nuestros ojos para ver la solución creativa que Dios nos da para resolver nuestros problemas. Casi siempre tratamos de arreglar todo a nuestra manera y cuando todo falla como último recurso recurrimos a la alabanza a Dios.

“Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos”. (Salmos 18:3).

Alaba a Dios con una alabanza de excelencia, con palabras extravagantes y música, y verás soluciones creativas para los problemas que te oprimen.

El espíritu de satisfacción es otra bendición que Dios nos envía cuando le damos la alabanza. La única manera de vencer el terrible hábito de inconformidad y queja es alabando al Señor.

“Comerán los humildes, y serán saciados; alabarán a Jehová los que le buscan, vivirá vuestro corazón para siempre. (Salmos 22:26).” “Mi alma quedará satisfecha como de un suculento banquete, y con labios jubilosos te alabará mi boca. (Salmos 63:5 NVI).”

Una alabanza de excelencia y música cambia nuestro enfoque de lo que no tenemos por lo que tenemos. La alabanza trae un cambio en la atmosfera de nuestros hogares. Cuando los niños están cansados y pidiendo mil favores y siente que están haciendo su vida miserable, cante canciones de alabanza a Dios porque esto modificará el ánimo en su hogar o en su clase.

III. Preparemos Nuevas Esperanzas para dar una alabanza de excelencia a Dios. El Rey David nos enseña que las horas que dedicamos practicando algún instrumento musical con un canto para Dios es un tiempo bien aprovechado. David fue un hombre de acuerdo al corazón de Dios porque él era un Adorador. Dios ama la música que le alaba y que honra Su Nombre.

David estableció tres grupos para alabar al Señor. Cada grupo estaba guiado por un padre que instruía a los niños en todas las áreas de la música. Entre las tres familias había 288 músicos profesionales. Los padres enseñaban a los niños música para que ellos pudieran alabar al Señor.

Como padres y maestros debemos dar a los niños una apreciación por la música. Necesitamos involucrarlos en la participación espontánea durante la alabanza.

“Sus seis hijos”

A éstos los dirigía su padre Jedutún, quien al son del arpa profetizaba para dar gracias y alabar al Señor.” (1 Crónicas 25:3)

“Y el número de ellos, con sus hermanos, instruidos en el canto para Jehová, todos los aptos, fue 288.” (1Crónicas 25:7)

Debemos hacer todo por enseñar a nuestros niños instrumentos musicales y cantos de alabanza. Tengamos una visión de ellos en unos 10 o 20 años, alabando al Señor con sus instrumentos y entregados con todo sus corazones, voces y talentos. Esa visión emociona a Dios. Ese es un regalo que nadie podrá quitarles.

“Alabad a Jehová, porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia.” (Salmos 106:1).” “¡Grande es su amor por nosotros! ¡La fidelidad del Señor es eterna! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!” (Salmos 117:2).